miércoles, 24 de junio de 2026

CAMINO DE SANTIAGO PIRATA - LEBANIEGO VADINIENSE

El año pasado me dejó tan buen sabor de boca el Camino Primitivo que este año decidí repetir, aunque esta vez acompañado por otros cuatro compañeros del club (Vidal, Andy, David y Óscar). De nuevo con muchas dudas físicas, y es que mi rodilla, esta vez la derecha, ha empezado a darme problemas también de menisco que me hicieron plantearme seriamente cancelar el viaje.

Finalmente decidí “tirar palante”, primero por mis compañeros, pero sobre todo, por no perder la oportunidad de seguir viviendo experiencias en una vida que cada vez tengo más claro que hay que aprovechar al máximo.

El Camino elegido esta vez fue el Lebaniego Vadiniense, que une ambos, saliendo de San Vicente de la Barquera hasta Mansilla de las Mulas. Pasaríamos en Cantabria por los Picos de Europa, con desniveles considerables, terminando por tierras leonesas, por terrenos mucho más suaves. Está considerado el más duro de los caminos, aunque para mí es una percepción muy personal, pero sobre todo, de los más minoritarios, ya que apenas nos encontramos peregrinos en las diferentes etapas ni en los hospedajes.

Por fin partimos de Jerez en tren el martes 19 de mayo para llegar a León a media tarde y desplazarnos a San Vicente de la Barquera en una furgotaxi, alojarnos, tomar las primeras cervezas y preparar la salida temprano con mucha ilusión.

Etapa 1 (Miércoles 20/05/2026): San Vicente de la Barquera - Lafuente (33,7 kms – 800+)

Bonita etapa en la parte inicial, siguiendo la senda fluvial del río Nansa por un sendero de sube y baja por un bosque precioso. En sólo 10 kms hacemos la primera parada para una buena cerveza y unos pinchos de tortilla (creíamos que iba a ser lo normal...). Después continuamos por el río Nansa y la etapa se endurece bastante por el desnivel, barro en el terreno y mucho calor. Llegamos al albergue de Cades, donde finaliza la etapa “oficial”, pero que nosotros alargaríamos 12 kms más. Al menos comimos allí unos bocatas que nos dieron la vida, porque lo que nos faltaba sería todo por carretera en continuo ascenso bajo un sol de justicia que alguno no olvidará (“voy al límite!!”). Llegamos al Albergue Los Pumares muy tocados tras 10 horas de tralla.

Etapa 2 (Jueves 21/05/2026):  Lafuente – Potes (26,2 kms - 1200+)

Comenzamos la jornada con una buena subida hasta Cicera para calentar y después el tramo más bonito del día, ascenso a Lebeña en un bosque de naturaleza viva con un sendero en zigzag de los que me gustan. Encontramos un kiosco donde nos tomamos una cervecita y modificamos la ruta evitando el paso por Cabañes dado el calor que ya hacía, pasando por Tama y finalmente llegando al bonito pueblo de Potes, capital de la comarca de Liébana. Allí nos reponemos en un buen hostal que teníamos reservado (Hostería La Antigua) y después echamos la tarde por el casco antiguo terminando con unas estupendas pizzas y alguna cervecita.


Etapa 3 (Viernes 22/05/2026): Potes – Espinama (26,3 kms – 1200+)

Etapa larga y dura, de media montaña, con desniveles constantes. El paisaje, con vistas sobre los Picos de Europa, y el entorno natural, son un privilegio. Primero subimos al Monasterio de Santo Toribio de Liébana, meta del Camino Lebaniego, donde se encuentra el Lignum Crucis, el mayor trozo de madera conservado de la Cruz de Cristo. Después continuamos pasando por varios pueblos hasta Areños, donde almorzamos unos inolvidables huevos con patatas y chorizo para encarar después uno de los tramos más bonitos que hemos hecho, el “Camino del Monte Oscuro”, un magnífico ascenso por un bosque de robles, castaños y hayas de 12 kms que se nos hacen incluso cortos. Llegamos a Espinama, al Albergue Briz, rato de descanso con “repaso de daños” y luego una buena cena donde algunos dimos cuenta de un espectacular cocido lebaniego.

Etapa 4 (Sábado 23/05/2026): Espinama – Portilla de la Reina (24 kms – 1000+)

Etapa reina del Camino Vadiniense alcanzando la cota de 1.794 metros de altitud en la Horcada de Valcavao. Subida larga, aunque tendida, que nos regala unos paisajes preciosos sobre los Picos de Europa a través de un entorno excepcional: valles verdes, extensos bosques y prados para ganadería. Aunque nos dicen que se ha visto algún oso, sobre todo en la zona del sendero de Pido, "no conseguimos encontramos con ninguno" (intuimos alguna huella de pisada pero no sabemos si fueron nuestras ilusiones...). En el Puerto de Pandetrave hacemos un picnic con bocatas que nos recuerdan “lo poquito que hace falta para ser feliz”. Hasta ahí hemos seguido seguimos cómodas pistas de tierra. Luego, una monótona y larga carretera de montaña nos baja a Portilla de la Reina. Este último tramo se nos hace bastante largo, pero forma parte del Camino y se sobrelleva como podemos. En Portilla nos alojamos en el albergue del pueblo, donde echamos una tarde estupenda en su jardín con alguna que otra cervecita para luego zamparnos sus conocidas hamburguesas caseras.

Etapa 5 (Domingo 24/05/2026): Portilla de la Reina - Riaño (19,9 kms – 225+)

Etapa fácil y sin desniveles significativos, aunque los primeros kms son por carretera. Nos sobrecoge el paisaje quemado por el grave incendio que provocó un rayo en 2025 que devastó la zona. Después ya tomamos un sendero con mucha vegetación y en la parte final seguimos un desvío por un sendero boscoso de continuos subes y bajas, llegando a Riaño, localidad conocida por su embalse en la que nos sorprende la poca “vida” que hay. Descanso en el Hostal Tanis, vuelta de reconocimiento por el pueblo, cervecitas y nos vamos al camping a cenar.

Etapa 6 (Lunes 25/05/2026): Riaño - Cistierna (36,3 kms – 320+)

Etapa larga de desniveles moderados que se nos atascó bastante. El inicio lo hacemos por una variante por monte muy bonita, después debemos seguir algo de carretera hasta el embalse, para continuar por el río Esla hasta el final, pasando por su Calzada Romana. Teníamos previsto una parada para almorzar a 15 kms del final, pero nos encontramos que el único bar del pueblo está cerrado, así que (con medio bocata que al menos pudimos tomarnos a media mañana) continuamos con un fuerte calor sacando nuestro “orgullo pirata” hasta llegar a Cistierna. Nos alojamos en el albergue de peregrinos, donde “salimos de nuestra zona de confort”, ya que había que probar de todo. Después lo de siempre, cervecitas arrasando con las tapas y patatas fritas del bar y luego buena cena de menú en el bar del pueblo.

Etapa 7 (Martes 26/05/2026): Cistierna - Sahechores de Rueda (21,6 kms – 50+)

La etapa es completamente llana, algo monótona, por el ancho valle del río Esla, y transcurre por cómodas pistas de asfalto o tierra, cruzando pequeños pueblos sin servicios. Llaman la atención las plantaciones de chopos en perfecta formación. La jornada se nos hace más larga de lo que parecía por el kilometraje, y es que el final de la etapa era una carretera "sin fin" donde estaba nuestro hotel. Día de escuchar música y tirar palante sin más.

Llegamos con mucho calor al Hotel La Alegría donde almorzamos un estupendo menú, después una merecida siesta reparadora y luego una cena preparando la salida de mañana, que después de lo vivido, decidimos madrugar para quitarnos las horas de sol.

Etapa 8 (Miércoles 27/05/2026): Sahechores de Rueda - Mansilla de Las Mulas (32,7 kms – 220+)

Esta última etapa sigue la misma pauta que la de ayer, prácticamente llana, junto al río Esla, y cruza pequeños pueblos, silenciosos y casi deshabitados. Inicialmente teníamos previsto alargarla hasta León (20 kms más) donde teníamos el apartamento reservado, pero acertadamente decidimos unánimemente parar en Mansilla, meta del Camino Vadiniense. No merecía la pena seguir por caminos de tierra con el calor reinante, así que tomamos una furgotaxi que nos dejó junto a la catedral de León y en el primer bar que nos encontramos celebramos y brindamos por el éxito de nuestro Camino. 

Después tuvimos tiempo para descansar, pasear por el precioso casco antiguo de Léon, cenar un increíble lechazo de cordero y hacer el brindis final de despedida.

Ya han pasado bastantes días desde que volvimos, pero sigo pensando en lo que me ha aportado esta forma distinta de hacer el Camino. Aunque parezca lo contrario, hacerlo en grupo, sobre todo con personas tan cercanas, no es tan distinto a hacerlo en solitario. Hemos tenido momentos para todo, en compañía y en soledad. Cada etapa discurría sin saberlo ni prepararlo de forma muy diferente, en grupo o en solitario. Tramos en los que nos juntábamos y se charlaba de temas más o menos importantes, y otras en soledad con tus pensamientos, los ruidos de los pájaros de fondo o escuchando música.

La grandeza de compartir este Camino en grupo me ha servido para valorar lo parecidos y también lo diferentes que somos, pero cómo la amistad está por encima de todo. El mejor ejemplo es que uno de nosotros esté a punto de arruinarse el Camino por unas malas zapas y otro le preste las suyas abandonando su comodidad para que el otro pueda continuar. Y así tantas y tantas cosas que cada uno de nosotros guardará para recordar cuando volvamos a vernos y poder reírnos de nuevo.


Hemos podido compartir muchos sentimientos, abrir nuestras mochilas e incluso vaciarlas un poco. Nos hemos reído a más no poder, y también llorado alguna que otra vez; nos hemos abrazado y también apartado cuando ha tocado. En resumen, hemos compartido momentos inolvidables siendo cómplices de todo ello, y así nos habrá ido que ya estábamos planeando nuevas metas antes de llegar de vuelta a Jerez...

lunes, 9 de junio de 2025

EL CAMINO PRIMITIVO DE OVIEDO A LUGO

Mucho tiempo sin escribir en el blog, pero aunque no he parado de moverme y hacer cosas, ninguna de cierta tarscendencia como para escribir una entrada. Con el blog me pasa que de haber contado hasta los entrenos que hacía en mis inicios, ahora me cuesta más trabajo y pienso que debe ser por algo más siginificativo que una salida a alguna montaña cercana o incluso que un finde de vivac en Sierra Nevada.

Siempre he tenido en mente hacer el Camino de Santiago, y ya el año pasado decidí encararlo. Mi rodilla va reduciendo mi resistencia y no quería esperar más, aunque finalmente tuve que cancelarlo a última hora con todo el planing hecho. Así que este año ya tenía claro que lo haría, y lo más importante, en solitario. Necesitaba una experiencia de este tipo, romper con la forma habitual de hacer rutas en grupo y buscar algo desconocido para mí.

Elegí hacer el Camino Primitivo, uno de los más montañeros, que discurre por Asturias y Galicia, de una cierta dureza y menos concurrido que otros más asequibles. El recorrido lo dividí en 8 etapas, de Oviedo a Lugo, ya que no disponía de más tiempo (hay que sumar 2 días por la ida y la vuelta), aparte que no tenía, al menos incialmente, especial interés en llegar a Santiago.

Con muchas dudas, físicas por cómo mi rodilla aguantaría tantas etapas seguidas, de cierta inseguridad ante mi primera experiencia en solitario, y sobre todo, qué es lo que iba a encontrame allí, salí de Jerez destino Oviedo el martes 27 de junio.


Etapa 1 (Miércoles 28/05/2025): Oviedo - Grado (25 km 500 d+)

La primera jornada es de transición, aunque una vez que se sale de Oviedo empiezas a coger idea de lo que es este camino, con desniveles continuos pero no muy fuertes y unos paisajes de gran belleza con verdes de todo tipo y el río Nalón en la parte final. Hago casi 20k del tirón y paro en Paladín donde me tomo la primera cerveza con una empanada casera, continuando hasta Grado al Albergue La Quintana, con una terracita estupenda y muy buen tiempo.


Etapa 2 (Jueves 29/05/2025): Grado - Bodenaya (31 km 1.100 d+)

Hoy la cosa se pone más seria, sobre todo por el intenso calor. Los kms se hacen rápidos pero conforme avanza la mañana en determinadas zonas más abiertas se hace más difícil, aunque otras zonas boscosas dan un respiro de vez en cuando. Hago todo el camino en solitario y en Salas paro a almorzar en Casa Pachón, donde el homenaje es para echarse después una siesta, y no para seguir hasta mi destino en Bodenaya, con 7 kms de subida y el sol pegando a las cuatro de la tarde. Mereció la pena el esfuerzo para llegar al refugio de Allison, donde ya empecé a conocer a peregrinos con los que compartiría casi todo lo que me quedaba del Camino. Ambiente familiar y comienzo a darme cuenta de algo especial.

Etapa 3 (Viernes 30/05/2025): Bodenaya - El Espín (28 km 600 d+)

El día comienza con tormentas y lluvias fuertes ocasionales. No llega a ser molesto, más bien es un gusto respirar el campo húmedo por unos senderos repletos de robles, con algún repecho y vistas de zonas rurales. Llego con otros peregrinos a Campiello, a Casa Herminia, donde comemos su famoso menú peregrino con caldo gallego. Después continúo hasta El Espín, a otro de los albegues donativo, Casa Pascual, donde coincido con nuevos peregrinos. Otra de las experiencias de este Camino, algo muy distinto al resto de albergues, con el mismo rollito familiar que el día anterior.

Etapa 4 (Sábado 31/05/2025): El Espín - Berducedo por Hospitales (27 km 950 d+)

La llamada etapa reina del Primitivo por sus vistas desde zonas altas, muy abierta y con bastantes desniveles. Paisajes muy distintos a lo visto hasta ahora, con mucha amplitud visual a ambas vertientes de collados y valles cercanos. Me gustó mucho aunque no considero que sea tanta la dureza ni el riesgo tan extremo que dicen de perderse en caso de niebla o mal tiempo. Huele a "leyenda de Hospitales". Final de etapa en el albergue Camino Primitivo de Berducedo con muy buen ambiente que se fue creando conforme los peregrinos fueron llegando con su cervecita a la terraza donde estuvimos hasta bien entrada la tarde, con tiempo incluso para ver la final de la champions.


Etapa 5 (Domingo 01/06/2025): Berducedo - Grandas de Salime (20 km 600 d+)

Probablemente la jornada más suave de todas. Comienza con una subida muy continua por una pista asfaltada que se hace bastante pesada, para luego iniciar una larga bajada en algunos puntos algo técnica hasta llegar al embalse de Salime, en un día bastante nebloso y húmedo, como ya serían casi todos los que restan. Parada para un buen pincho de tortilla y llegada a Grandas de Salime conde visito el Museo Etnográfico, una recolección de todo tipo de cosas asturianas bastante curioso.


Etapa 6 (Lunes 02/06/2025): Grandas de Salime - Fonsagrada (28 km 850 d+)

Bonita etapa con muchos prados y colinas y en la que destaca la subida al Alto del Acebo, dura en algunos tramos, como a mí me gusta, llegando después a un momento muy simbólico, al punto en el que se pasa de Asturias a Galicia. Hoy fui tan rápido que llegué el primero al Albergue Casa Cuartel, por lo que me dio tiempo a almorzar un buen menú con pulpo incluido que me supo a gloria.


Etapa 7 (Martes 03/06/2025): Fonsagrada - O Cádavo (25 km 650 d+)

Creo que la etapa donde mejor me lo pasé, ya que me encantó el recorrido por sus senderos boscosos y sobre todo la subida  a A Lastra conocida como "la Cuesta del Sapo". La parte final se me hizo bastante dura por unas ampollas que me salieron al ir con los pies mojados buena parte de la etapa. Pero quizás éstas sean las cosas que le dan más valor a lo conseguido.


Etapa 8 (Mércoles 04/06/2025): O Cádavo - Lugo (31 km 500 d+)

Etapa final de cierta tristeza y melancolía. No quería que acabara pero se hizo rápida ya que en buena parte discurre por pistas forestales sin mucho desnivel. Despedida por el camino de tanta gente buena conocida y llegada a Lugo con la satisfacción de haber completado el objetivo. Después de otro buen almuerzo, bus de vuelta a Oviedo para salir al día siguiente para Jerez, que lo pasé de tren en tren recordando lo vivido.




Pocos días después de mi llegada todavía tengo en mi cabeza en buena parte del Camino, en lo que ha supuesto para mí esta experiencia tan inesperada, y no me gustaría olvidar algunos aspectos significativos que pueden definir lo vivido.

La decisión de ir en solitario sin duda fue la mejor, ya que me ha permitido salir de mi zona de "super control alemán" e ir de forma mucho más espontánea, como solemos decir "a pecho descubierto". No pensaba encontrame ni relacionarme tanto con otros peregrinos, en su mayoría también en solitario, y además de múltiples nacionalidades, muchos más que españoles. Mi práctica de inglés ha sido intensiva, otro punto positivo, ya que era el idioma común de todos.

Conocí a mucha gente, todos ellos increíbles, con la sonrisa como rasgo común y el buen rollo como nexo de unión entre todos. Algunos de ellos, y quiero poner sus nombres para no olvidarlos, fueron Jesús, Micha; los madrileños (Jota, Juanjo, Pablo y Lucky); los 4 catalanes del barca; Michael, Kate y Rachel; Unni Elisabeth, Poboshka; Luca, Caroline, Alexander; y Laguy.

Me ha dado tiempo a hacer muchas cosas y a no hacer nada. He podido pensar en casi todo y en ocasiones me he permitido el lujo de no pensar. He tenido más ganas de relacionarme con los peregrinos de las que podía imaginarme, de tener nuevas experiencias, de vivir en general y de no complicarme tanto la vida. He encontrado paz, tranquilidad y soledad cuando he querido, pero también conversaciones interesantes y puntos de vista diferentes. Y mucha gente a la que admirar y de la que aprender aunque sólo sea la forma de escucharte o preguntarte cómo te ha ido el Camino. Y cervezas y momentos de cachondeo también, por supuesto. He encontrado mucho más de lo que podía pensar, y a eso le llaman con toda razón "la magia del Camino".


Sin duda que volveré, el Camino te engancha y estoy seguro que todavía me aguardan en él nuevas sorpresas y momentos tan inolvidables como los que he tenido la suerte de disfrutar. Me quedo con una frase muy evocadora de Allison: "el Camino te da lo que ni siquiera sabes que estás buscando". Yo no buscaba nada y lo encontré.


martes, 20 de julio de 2021

TREKING EN PIRINEOS: ALTA RUTA DE LOS PERDIDOS CON SUBIDA AL VIGNEMALE

Después de la experiencia del treking del año pasado decidimos repetir Pirineos. Mercedes sugirió hacer la Alta Ruta de los Perdidos y nos gustó la idea. Se trata de un treking circular bastante exigente que Jose montó en seis etapas, incluyendo la subida a la cima del Vignemale, el más alto del Pirineo francés, por el que andaríamos junto al aragonés terminando cada etapa en un refugio distinto, tres franceses y otros tres españoles.

Salimos de Jerez el sábado 3 de julio de madrugada dirección a Torla, con 1.000 kms por delante que se pasaron volando como siempre. Furgo de alquiler y mochilas hasta arriba con todo el material, incluyendo crampones y piolet para el paso de algún glaciar y varios neveros que íbamos a atravesar. Además, ropa de lluvia porque había posibilidad de tormentas y saco de dormir para los refugios que por el Covid no ponen ropa de cama. En mi caso, 60 litros que sumaban unos 15 kilos "na más".

De Torla tiramos para el Refugio de Bujaruelo desde donde comienza la ruta. Precioso lugar, con muchos excursionistas y ambiente montañero desde donde parten muchas rutas para todos los niveles. Aconsejable para ir con la familia.

ETAPA 1 (Domingo 4/07/2021): Refugio Bujaruelo - Refugio Goriz (16 km – 1900 d+ y 1000 d-)

Comenzamos cruzando el famoso puente romano y ascendemos sin parar al Puerto de Bujaruelo para ir en busca del Refugio Sarradets, desde donde tenemos unas increíbles vistas a la izquierda del circo de Gavarnie. Hacemos un pequeño descanso e iniciamos el ascenso a la Brecha de Rolando, puerta natural de Francia con España. Para subir el glaciar usamos los crampones aunque bastantes "osados" no lo hacían, incluso en sentido descendente. Si algo he aprendido en la montaña es que los accidentes ocurren por negligencias o por desconocimiento. Caerte aquí por el glaciar probablemente te pueda costar caro...

A continuación optamos por seguir el paso de los Sarrios, un tramo expuesto con cadenas pero sin complicación para los que no tengan vértigo que evita una bajada menos espectacular, aunque después nos encontramos con un descenso con pedrera muy deslizante y vertical en la que pasamos algún momento delicado. De ahí llegamos a la Cueva del Casteret, una cavidad situada a 2765 mts que posee glaciares subterráneos y posteriormente seguimos en busca del Collado del Descargador que nos llevaba Goriz en una bajada de 4 kms que se nos hizo eterna. Cerveza en la terraza del refugio de Goriz que nos defraudó por el trato "impersonal" que daban aunque con buen ambiente al estar a tope de gente.

Primera etapa con más de 10 horas de ruta, con 16 kms, casi 2000 positivos y 1000 negativos. Aparte de la dureza, muy técnica en algunos tramos, empiezo a darme cuenta que "aquí no se regala nada". Reconozco que llegué "muerto" al refugio.

ETAPA 2 (Lunes 5/07/2021): Refugio de Goriz – Refugio de Pineta (13 km – 600 d+ y 1600d-)

Salimos de Goriz y subiendo el Collado de Arrablo seguimos por la Faja de Olas, parte técnica con varias zonas de cadenas y cableado no aconsejable en periodos de nieve o lluvia. Al final no fue tanto para lo que esperábamos, supongo porque ya nos íbamos acostumbrando a este tipo de pasos. Una vez alcanzamos el Collado de Anisclo y tras un buen descanso con bocata y unas vistas increíbles iniciamos el gran descenso hasta Pineta con partes muy erosionadas y resbaladizas en la bajada por el bosque y varias zonas de grimpadas y zonas cableadas para no resbalar. Tuve un pequeño susto más por despiste que otra cosa pero por suerte sin consecuencias. Jose todavía se pregunta cómo pisé esa piedra húmeda con musgo en forma de tobogán...


El descenso a Pineta es precioso pero a la vez tremendo, con 1300 negativos en 3 kms sin descanso que hacen que la llegada al refugio y su terracita a la sombra sea un premio merecido, con almuerzo montañés y pequeña siesta después. Me gustó mucho este refugio, con habitación separada para el grupo y sobre todo por el trato de la chica encargada que lo hacía todo muy fácil.


ETAPA 3 (Martes 6/07/2021): Refugio de Pineta – Refugio de Espuguettes (16,5 km – 1800 d+ y 1000 d-)

Subida bonita y dura al Balcón de Pineta para llegar después al lago de Marboré con un cambio de paisaje impresionante, dejando abajo el bosque para encontrarnos con neveros y roca desnuda. Tras un descanso no demasiado largo por el frío iniciamos la subida al refugio de Tucarroya que parece haber sido colocado de una pieza desde el cielo, al estar como encajado en una brecha de la montaña.

Lo que vino después probablemente fue la parte más delicada del treking. Una bajada vertiginosa primero por zona de roca y luego por un glaciar bastante helado que no permitía buen agarre de los crampones. Muy despacito, con desplazamientos laterales y asegurando a tope conseguimos llegar a la zona segura, para después dirigirnos hacia la Horquette d´Alans por una senda en subida y posterior descenso al Refugio de Espuguettes con unas vistas inmejorables. Bonito refugio francés con buena cerveza autóctona.

De nuevo etapa dura con un poco de todo, sobre todo de alta montaña y muy técnica. Me quedo con la sensación de saber encarar situaciones más complicadas sin perder la calma. Hoy era un día en el que te podías bloquear pero el grupo volvió a estar unido saliendo muy fortalecido.

Hoy jugaba España su semifinal con Italia y tuvimos la "suerte" de pillar conexión en un pequeño techado fuera del refugio en una noche con muy pocos grados centígrados. Allí estuvimos abrigados hasta arriba siguiendo el partido hasta los penaltis. Desde luego que a ninguno se nos olvidará cómo lo vimos y vivimos....

ETAPA 4 (Miércoles 7/07/2021): Refugio de Espuguettes – Refugio de Baysellance (25 kms – 1800 d+ y 1100 d-)

El recorrido que la mayoría hace en esta etapa es hasta el Refugio Grange de Holle. Una etapa corta, de descanso que sirve para disfrutar del circo de Gavarnie y poder comer y tomar algo en el pueblo. En nuestro caso, por ahorrar un día y poder emplearlo en subir al Vignemale, continuamos hasta el Refugio de Baysellance, convirtiéndose en la etapa más larga de todas y muy exigente.


Los primeros compases de la misma fueron de auténtico disfrute, pues bajamos de Espuguettes dando un rodeo para contemplar el maravilloso Circo de Gavarnie. De ahí nos dirigimos al pueblo, donde nos tomamos un buen café antes de comenzar el camino hasta Baysellance. Pasando el Grange de Holle hicimos una fuerte subida para iniciar un recorrido largo, a media ladera hasta el Barrage de Ossoue, muy disfrutón, el cual hicimos a un paso alegre para no hacer pesado el número de kilómetros y para intentar evitar que nos cogiera una tormenta que por suerte descargó después. Desde el Barrage de Ossoue comienza en sí lo que es la subida a Baysellance, que es la misma que sube al Vignemale. La subida al refugio es bastante dura con 4 kms en zetas pero que se compensa por las vistas.


El refugio con más altitud y uno de los más antiguos de Pirineos donde se respiraba montaña... y donde no pudimos "asomar el pescuezo" del frío que hacía fuera. A las 9 ya estábamos en la cama. Otra etapa tremenda pero que sacamos adelante en algo más de 8 horitas. Confirmado: "Aquí no se regala nada".


ETAPA 5 (Jueves 8/07/2021): Refugio de Baysellance – Refugio de Oulettes (11,5 kms – 1100 d+ y 1600 d-)

Etapa dedicada a subir al Vignemale, que forma parte de la zona periférica del parque nacional de Ordesa y Monte Perdido, mientras que la francesa está dentro del Parque Nacional de los Pirineos. Es la cima más alta del Pirineo francés.

El inicio de la subida se hace bajando unos 10 minutos por la misma senda del día anterior. Discurre íntegramente por el glaciar de Ossoue, el cual no hay ningún problema si se está familiarizado con el uso de crampones y piolet. El ataque final a la cima es por una zona rocosa con varias trepadas y destrepes, que no ofrece demasiada complicación si se está acostumbrado pero en algún momento puede suponer algo de confusión pues hay puntos del camino a seguir a libre elección de cada uno por donde se crea que ofrece "mayor seguridad". La bajada es por el mismo camino hasta, de nuevo, el Refugio Baysellance y desde ahí una larga bajada hasta el Refugio Oulettes de Gaube haciendo una pequeña subida primero al Horquette de Ossas.

La bajada es larga y pedregosa,  de esas que ves el refugio abajo y parece que nunca vas a llegar. Una vez allí disfrutamos de una buena sentada al sol en su terraza con sus cervecitas y una tortilla francesa (nunca mejor dicho) inolvidable. Después una super ducha después de dos días sin poder dárnosla y posterior cena en un ambiente muy animado incluida presentación y rodeado de muchos españoles con los que tuvimos un fin de fiesta jugando al Dixit y bebiendo vino francés... 

ETAPA 6 (Viernes 9/07/2021): Refugio de Oulettes – Refugio de Bujaruelo (18 km – 700 d+ y 1600 d-)

Última y más cómoda etapa de la travesía en la que solamente subimos al Puerto de los Mulos (2591m) para ir descendiendo suavemente por el Valle de Ara (con el nacimiento del mismo nombre) hasta el Refugio de San Nicolás de Bujaruelo.

Parecía mentira que llegara este día. Se hizo duro en muchos momentos pero quizás por eso se disfrute y saboree aún más. Nos daba hasta pena llegar y por eso nos desviamos algunos metros antes de la llegada al refugio hasta un Puente Colgante en el Río Ara. Pequeño descanso y paseo disfrutón por una pista y sendero preciosos rodeados de verde. Ya en el refugio, impresionante hamburguesa y cervezones de premio a un treking inolvidable.



Después nos trasladamos a un hotelito en Torla donde hicimos noche después de la cena de gala en El Duende y salir muy temprano al día siguiente de vuelta a Jerez. Dejábamos atrás muchas horas, kms y experiencias inolvidables, de esas de las que no puedes dejar de pensar incluso días después. Como bien y simple describe Jose, "Cansados pero felices".

A mí Pirineos me tiene enganchado. Tienes de todo: desde senderos por bosques y prados hasta zonas técnicas y menos accesibles de roca y nieve; ríos, cascadas, lagos, neveros, glaciares, agua por doquier; cimas con más o menos altitud y collados espectaculares. La única pega es que lo tenemos a 1000 kms, pero volveremos a por más, "lo tenemos medio vorteao".


Créditos: Las rutas de wikiloc y la descripción general de cada una son de Jose Mariscal.