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lunes, 7 de octubre de 2019

El camino hasta UTMB


Era diciembre de 2018. Después de algunos problemas al hacer la inscripción, ya que al principio no nos reconocían los dos intentos fallidos anteriores, tras muchos correos y más de un pataleo nos dieron plaza para correr a finales de agosto de 2019 el Ultra Trail de Mont Blanc. Magua, Arturo y un servidor. La pobre Cristina se quedaba en tierra con su rodilla maltrecha. Siempre la hemos tenido presente porque fue de las que inició el grupo y la idea de hacer la carrera.

Con esa confirmación tocaba reservar vuelo, alojamiento, traslados, etc. No había vuelta atrás, aunque por si acaso añadí seguros de cancelación a casi todo. Con ocho meses por delante podrían pasar muchas cosas.

Lo siguiente era la preparación física. A pesar de la experiencia que tenía tuve claro desde el principio que me llevara los entrenos un entrenador. En este caso, un amigo, Abraham García de Physical Training. A él también le gustó la idea y desde finales de año ya comencé con unos planes semanales que fuimos adaptando a mi estado y sobre todo a la evolución de todo lo que fue ocurriendo a nivel físico, que fue bastante.

Para empezar, a finales de año empecé a tener molestias mucho más severas en la rodilla izquierda, y después de varias pruebas, resonancia incluida, me diagnosticaron que tenía la condromalacia en grado 2 y sobre todo, el menisco interno roto por desgaste. Malísima noticia que me hizo dudar sobre cumplir mi sueño. Era finales de enero y en ese momento además coincidió que hice la Trail Víboras en Algodonales y las sensaciones fueron muy malas. Tomé conciencia del problema y decidí actuar en varios frentes para intentar, al menos, llegar a Chamonix.

Lo primero, me infiltré ácido hialurónico en la rodilla. Mi traumatólogo, Carlos Revenga, también corredor, me recomendó la marca Durolane. La más densa pero también la más cara. Sin duda que la recomiendo. Se nota y mucho. Incluso me infiltré un mes antes de UTMB por segunda vez para ir más "seguro".

En cuanto a la preparación física decidimos compaginar las sesiones de calidad y carrera con sesiones regenerativas en elíptica. La secuencia semanal básica era gimnasio-calidad en sierra-elíptica-carrera-descanso-tirada larga-regeneración/descanso. Entre cinco y seis sesiones en las que basamos los entrenos de trail en desnivel, más que en distancia; y la calidad, en series de subidas y bajadas pero no en velocidad. El resultado es que noté una gran mejoría sin machacarme tanto haciendo mucho volumen. De hecho los entrenos entre semana no duraban más de hora y media y la sensación no fue de cansancio.

Decidí también reducir todo lo posible la carga sobre la rodilla, es decir, perder peso. Mi entrenador me pasó una dieta genérica semanal para deportistas con predominio de las proteínas que seguí escrupulosamente. Mi objetivo era bajar de los 86 kg en que estaba a los 80 y en dos meses ya lo cumplí. Después mantuve la dieta y llegué a los 76 kg. El cambio físico fue sustancial, sobre todo en definición y tono muscular. La mejoría al correr era notable.


En cuanto a carreras también opté por descartar todas las que tenía previstas antes de UTMB, así que me perdí Bandoleros y la Pedrusco, pero fui al Gran Trail de Peñalara, con 115 km y 5.100 d+, dos meses antes del objetivo, sobre todo como una prueba importante de mi estado.

Pero justo cuando todo iba bien y comenzaba una etapa de carga fuerte, en un entreno largo por la sierra de Grazalema ya a la vuelta, en solitario, de noche y con muchas horas en las piernas, tropecé supongo que con una piedra y salté por los aires. Aparte del susto y algunas magulladuras por todos lados, tenía un dolor importante en el dedo gordo del pie que me impedía casi andar. Al final me repuse y terminé el entreno como pude, pero al seguir doliéndome días después tuve que hacerme pruebas y resultó ser una fisura del dedo gordo. No me lo podía creer. Eso fue en mayo y hasta finales de junio estuve arrastrando la lesión. Aunque fue evolucionando a mejor no tenía claro si llegaría a tiempo y también influyó bastante en los entrenos porque tuve que reducir mucho la carga.


Todavía tuve otro susto a dos semanas de la carrera cuando un día al levantarme noto una sobrecarga muy fuerte en el abductor de la pierna izquierda. Seguramente por la tensión acumulada, porque ya estaba en pleno tapering, pero lo cierto es que me daba un latigazo al levantar la pierna. Un par de sesiones de mi super fisio, Silvia Navarro, y como nuevo en unos días.

Así que con muchas complicaciones pero con más ilusión y también mucho esfuerzo me planté el miércoles 28 de agosto con mi mujer en Chamonix para la carrera. Pero eso es otra historia: el reto de correr... El Ultra Trail Mont Blanc.

domingo, 29 de septiembre de 2019

De Jerez al UTMB

Mucho tiempo ya desde la última entrada al blog, más de cuatro años y medio. La falta de tiempo, las redes sociales y la inmediatez de Facebook han hecho mucho daño a los blogs, al menos al mío. Durante este tiempo he entrado varias veces y me ha dado mucha pena ver que esa entrada de la Alcornocaliza parecía eterna. No me gusta dejar las cosas inacabadas, si es que tienen un final, o al menos sin continuación, como es el caso.

Y en este tiempo, ¿qué ha pasado? Pues mucho, la verdad, y casi todo bueno. He corrido 24 carreras, casi todas trail y bastantes de ultra distancia, que es lo que me gusta y para lo que me he ido preparando y especializando. A destacar, la Euráfrica Trail de 73k; Sierra Blanca con 42k en dos ocasiones; Bandoleros, mi prueba favorita, dos ocasiones la de cien millas y una la de 77k; Trail Grazalema de 48k; Gran Trail de Peñalara con 115k dos veces; Gran Vuelta Valle del Genal con 130k; Jarapalos de 42k en 3 ocasiones; Trail de Álora con 53k; la Ultramaratón de la Vida con 50k; la Sherry Maratón con 42k o la Ultra Pirineu con 115k. La última, el sueño de correr UTMB, pero eso es otra historia.


Pero entre todas esas carreras y todos sus entrenos ha habido también malas noticias, que para un corredor no son otras que las lesiones. Mi rodilla izquierda con su condromalacia y su menisco han ido a peor. Más fuerte y preparada pero sufriendo un desgaste importante que al final pasa factura. Además de esto, otras molestias en piramidal, ciática y sobrecargas varias típicas de todo corredor que he ido superando. No me puedo quejar.

Ha sido un periodo largo en el que he crecido como corredor, con muchas experiencias y con mucho esfuerzo, como siempre, y en el que hace tres años nació un nuevo objetivo que sinceramente nunca fue mi sueño: correr el Ultra Trail Mont Blanc. Unos amigos me preguntaron si me unía en un grupo con ellos para entrar en el sorteo, ya que cumplía el requisito de tener los puntos necesarios. Era mediados del año 2016 y sabiendo que era bastante difícil acepté sin muchas ilusiones. Ocurrió lo esperado y no entramos. Al año siguiente de nuevo se planteó y ya sí que tenía claro que quería y podría correrla, ya que lo normal es que entráramos al tener doble opción. Preparé todo con mucha esperanza y ante nuestra sorpresa tampoco nos tocó el maldito sorteo. Después de algunos días desilusionado ya fui consciente que el año siguiente estaríamos en Chamonix ya que por las normas, a la tercera se entra sin sorteo teniendo los puntos, cosa que yo cumplía.


Desde ese momento cada entreno, cada carrera, tuvo un objetivo último. El UTMB. Tener esa referencia me hizo ganar en ilusión y superar las muchas dificultades que fueron surgiendo, pero esa es otra historia: el camino hasta el UTMB.

viernes, 13 de marzo de 2015

El reto de correr...El Ultra Trail Sierra de los Bandoleros (150K - 6000 d+)

Llegó el gran día. El momento esperado  ya estaba ahí. Por fin entraba en la zona de control de mochilas y material obligatorio para pasar a la zona de salida de una carrera que había seguido de cerca los dos años anteriores animando a Jose y que este año iba a vivir en primera persona acompañando al maestro, que iba a por su tercera chaqueta, que se dice pronto.

Con el maestro
Antes de eso había llegado por la mañana para hacerme in situ el preceptivo reconocimiento médico, recoger el dorsal y entregar las mochilas para los avituallamientos. Todo un ritual que te va poniendo en situación y acercando al momento de partir, al punto en el que te lanzas al vacío, a lo desconocido. Aquí no tenía nervios pero sí mucha tensión y responsabilidad. Es relativamente fácil apuntarse a retos pero cuando hay que afrontarlos es cuando de verdad tomas conciencia de la envergadura de ello. En realidad no tenía muy claro cual era el verdadero alcance del mismo, y probablemente era lo que más me preocupaba, esa sensación de no tener el control.

Tuve la suerte de sentirme muy arropado en la salida, ya que mi mujer e hijos, mis hermanas, Falín y familia y algunos amigos quisieron estar allí, cosa que les agradeceré siempre porque era un momento importante para mí. Después de saludar a algunos amigos y conocer a otros nuevos, directo al arco de salida. Allí estuvimos casi 20 minutos esperando al "trabucazo" que por fin se dio. La crónica de la carrera la haré por los tramos por los que discurrió.

El Bosque
1) Prado del Rey - El Bosque: La emoción de la salida me hace ir con algo de tensión, incluso algo subido de pulsaciones, aunque conforme van pasando los kms me voy normalizando. El tramo discurre por caminos sin dificultad y con tendencia a bajar. Son casi 8 kms a ritmo cómodo junto a Cristina y Magua con muchas bromas. Primer contratiempo: a Jose no le abre un bastón por lo que tenemos que avisar a Falín para que busque unos alicates. En El Bosque ya los tenía preparados y todo arreglado. No tengo palabras de agradecimiento hacia el comportamiento recibido por él. Avituallamiento rápido y saludos a la family y amigos que nos habían esperado también allí.

2) El Bosque - Llanos del Campo: Comienza el espectáculo. Subida a un cortafuegos bastante duro. Lo conozco bien porque hemos entrenado varias veces por allí así que me limitó a ir en fila india a ritmo medio tirando de bastones. Después comienza un terreno técnico con sube-bajas. Intentamos ganar algunas posiciones y en uno de los adelantamientos me despisto y me tuerzo el tobillo derecho muy fuerte. Casi me tengo que tirar al suelo del dolor. Continúo como puedo y se me viene el mundo encima. Me temo lo peor y un sudor frío recorre mi cuerpo, incluyendo alguna lágrima desesperada. No me lo puedo creer. Con ayuda de los bastones y apoyando sólo la punta del pie aguanto como puedo hasta el avituallamiento de los Llanos. Antes he vuelto a saludar a la familia en un cruce de la carretera sin querer decirles nada del desastre. Para colmo no hay atención médica en el control por lo que aprieto los dientes y sigo.

Subiendo el cortafuegos
3) Llanos del Campo - Puerto del Boyar: Tramo de 6 kms en continua subida serpenteando aunque no con mucho desnivel. Ya es noche cerrada y mi preocupación la transmito con mi silencio. Jose me conoce y se da cuenta. Casi ni me pregunta para no torturarme. El dolor persiste aunque voy notando que se va "acolchando" y ya no es tan agudo. Puedo casi correr sin girar el pie hacia fuera. Llegados al punto de control tampoco hay médicos. Sólo quiero una crema o un poco de Reflex, pero me conformo con un ibuprofeno, un bocata y una coca-cola.

4) Boyar - Villaluenga: Una de las partes claves de la carrera y la más técnica. 13 kms que comienzan con la subida al puerto de las Presillas. Empiezo a relajarme un poco y en plena conversación con Jose en una bajada tropieza y sale disparado. Golpe en la espalda y un pie fastidiado. Vaya ultra con más incidencias. Se recupera como puede y seguimos para subir al Simancón. Hace viento y frío por lo que la noche no será agradable por aquí arriba. En la bajada nos encontramos con Magua, un experto en esto de las ultras y gran persona. No está pasando por buenos momentos aunque sea pronto por lo que ha decidido conservar y ver cómo evoluciona en la carrera. Lo dejamos antes de encarar la famosa bajada a Villaluenga. Al que no conozca el terreno le "echa patrás". Es como un balcón de cientos de metros sobre el pueblo lleno de piedras. La conocemos y se nos da bien, por lo que sin arriesgar demasiado vamos ganado posiciones. Esto me da confianza y el tobillo ya no es un enemigo. Alcanzamos a Cristina, que finalmente sería segunda de la general femenina con un tiempazo. Se le ha roto la zapatilla pero no pierde su buen humor que contagia a todo el que se le acerca. En el avituallamiento de Villaluenga paramos un rato a comer más en serio: caldo caliente, bocata, bebida y hasta un café. Llevamos 6 horas en 30 kms lo que da una idea del tipo de terreno por el que andamos.

5) Villaluenga - Refugio Llanos de Líbar: Nada más salir del pueblo me dirijo a un punto de emergencias sanitarias de la prueba donde me ponen Reflex en el tobillo, que está medio "adormecido". Continuamos por una pista de asfalto en subida, Llanos de Republicano y llegamos al puerto del Correo, que subimos a buen ritmo. En esta parte nos encontramos con Sergio y Arthur, compañeros con los que compartiríamos muchos kms. Haberlos conocido ha sido otra de las gratas experiencias de la carrera. Después nos esperaría un carril amplio hasta el refugio en una zona muy abierta donde el viento pegaba de lo lindo. Tuvimos que dejar de correr porque no merecía la pena malgastar fuerzas. Momento delicado para mí en la carrera, ya que se me cortó el cuerpo y se me cerró el estómago. En el refugio tengo hasta fatiga de ver la comida. Me tomo un caldo a desgana y poco más.

6) Llanos de Líbar - Montejaque: El tramo más plano y más "cómodo" de la carrera. Seguimos con los buenos de Sergio y Arthur. Aprovechamos las zonas en las que el viento no pega de frente para correr bastante. Mucho frío y mi estómago que no recupera por lo que empiezo a preocuparme. Llegamos a Montejaque a las 3 de la mañana. No hay un alma en las calles. Las piernas ya se resienten después de 50 kms. En el avituallamiento me noto mejor y hago una especie de "merienda de madrugada" con Cola-cao y dulces.

7) Montejaque - Ronda: Tramo duro y bastante pesado con una subida interminable en una pista en la que nos cruzamos con los que vienen de vuelta. El camino es el inverso al de los 101 por lo que me trae muchos recuerdos. Mucha charla solitaria con Jose, que está pasando mucho sueño ahora. Andamos en la subida pero también corremos bastante en el llano. En Ronda el control está situado en el polideportivo, donde paro algo más para recuperar, comer un buen bocata y cambiarme de calcetines. A excepción de una ampolla en un dedo los tengo muy bien. Son las 5 de la mañana.

En Montejaque con tres grandes: Jose, Sergio y Arthur

8) Ronda - Benaoján: La salida de Ronda es también muy larga, incluyendo la bajada por la "cuesta del cachondeo" y dando un rodeo tremendo hasta coincidir con el tramo anterior. Los corredores que suben nos preguntan si queda mucho para Ronda y mejor no les contestamos o les mentimos. Después enganchamos de nuevo con Sergio y Arthur y continuamos corriendo por un carril paralelo a las vías del tren hasta llegar a una bonita subida que liderada por Sergio hacemos a muy buen ritmo. Desde allí empieza a clarear por fin el día y se divisa Benaoján, donde llegamos en un descenso rápido por pista. En el control nos encontramos con Magua, que recupera tiempo haciendo paradas muy cortas. Sale antes y yo aprovecho para comer algo de tortilla, un caldo y un cola-cao.

9) Benaoján - Jimera de Líbar: Son las 7:30 y empieza a amanecer. Nuestro mejor tramo. Lo conozco de haber disputado dos veces la Cueva del Gato y me gusta. Discurre pegado al río y aunque con sube-bajas es muy corrible y divertido. Arthur y Sergio se quedan más tranquilos y nosotros iniciamos una escalada de adelantamientos continuos. Muchos corredores solos con paso cansado ya por aquí. Justo antes de Jimera noto una bajada de azúcar. Tiro de gel y gominolas pero necesito más. Sorpresa cuando en el avituallamiento me encuentro con un bizcocho que literalmente arraso, junto a varias coca colas, chocolate y golosinas. Vaya festival.

10) Jimera - Cortes de la Frontera: Salimos con Magua con el que coincidimos en el avituallamiento y en un bonito sendero aprovechamos para correr a la vez que por fin empieza a darnos el sol. Magua se queda un poco y comenzamos otro tramo largo de pista que rodea la llegada a Cortes y su famosa cuesta. Ahí aprieto los dientes y tiro fuerte. Tenía ganas de llegar pensando que quizás tuviéramos recibimiento familiar. Cualquier ánimo a estas alturas es un tesoro.Aunque no pudieron estar allí sí sentí su empujón y nos sirvió para alcanzar Cortes en menos tiempo de lo previsto. Son las 11 de la mañana y llevamos 95 kms ya. Comienzo con mi teoría del globo que se llena en el avituallamiento y se va vaciando hasta llegar al siguiente. El" truco" consiste en aguantar con algo de aire de control a control. Parece fácil.

11) Cortes - Villaluenga: Uno de los tramos más duros. Se me hizo interminable. Nada más salir sigue la subida que se endurece y convierte en técnica hasta llegar a un cerro. Hace mucha calor y casi agoto el agua. Después volvemos a hacer el puerto del Correo a la inversa y en su bajada ya noto algunos problemas en el tobillo. Nos encontramos con Rosa, otro de los descubrimientos gratos de la carrera, que sería tercera de la general femenina con la que compartimos un buen rato, aunque nada de charla por mi parte ya que iba bastante regu. En los Llanos del Republicano no pude correr, el globo totalmente vacío. En la subida asfaltada me encuentro a la family animando. Subidón que me permite correr hasta el control en Villaluenga. Llego a lo justo, totalmente vacío. Me cambio de ropa, como algo y bebo todo lo que puedo y salimos después de descansar un rato, ya que las piernas me lo pedían. Me hubiera gustado tener otra imagen en este encuentro con la familia y Falín pero llevamos 111 kms y el control físico ya es muy relativo.

Llegando a Villaluenga

12) Villaluenga - Grazalema: Tramo clave con una subida fuerte y técnica nada más salir. Nos vamos con Rosa y aunque con una parada intermedia para tomarnos un gel la hacemos a un buen ritmo, mucho mejor de lo que esperaba. Estoy muy recuperado y nos permitimos hacer una bajada hasta el camping bastante fuerte. Yo diría casi suicida a estas alturas. Ahí me resiento del tobillo de nuevo y ya reaparece el dolor al girarlo externamente, aunque los cuadriceps también algo tocados y los gemelos igual. El control en Grazalema está abajo del todo y llego de nuevo con lo justo. Allí me espera mi buen amigo Eugenio y su familia. Vaya detallazo. Me da más fuerzas y hago otra ingesta masiva de azúcar. A destacar todos los voluntarios.Son increíbles. Todo son buenos gestos y mejores palabras. No sólo aquí sino en todos y cada uno de los avituallamientos y puntos de control. Enhorabuena y gracias por su apoyo.

13) Grazalema - Benamahoma: Cinco de la tarde y 123 kms en las piernas. Hay que subir hasta la entrada del pueblo y luego hacemos el sendero que nos lleva al puerto del Boyar. Todo en subida y andando aunque bastante rápido. Después mini parada para una gominola en el puerto y hacemos el descenso hasta Benamahoma corriendo. No pensaba que estaría en condiciones de hacerlo así. De todas formas el tobillo ya duele bastante y pido a Jose bajar un poco el ritmo. No es plan perder todo a estas alturas. En dos horas estamos en Benamahoma, control situado en un colegio, donde de nuevo nos esperan nuestras familias. Subidón de moral. Como y bebo lo que puedo y un ATS me pone algo frío y una crema en el tobillo, que ahora sí que me duele mucho.

Bajando desde el Boyar

14) Benamahoma - El Bosque: Tramo por el río Majaceite con noche cerrada y frío. Lo he hecho ya muchas veces pero hoy se me hace largo. Las fuerzas están ya muy justas pero en algunas zonas incluso corremos. En El Bosque de nuevo nos esperan nuestras familias y Falín con un bocata de filete que nos sabe a gloria.Ya casi lo tenemos.

15) El Bosque - Prado del Rey: Uno de los tramos más duros. Casi todo en subida por una pista y después por un camino sin fin. Aunque a ritmo muy rápido, pero aquí sólo andamos. Da la sensación que correr es malgastar fuerzas aunque tampoco las hay. No se ve final al camino y hay que tirar de paciencia. Son casi 12 kms que hacemos en 2 horas interminables. Para colmo me entra una piedra en el pie y me forma una ampolla tremenda en la planta y talón, pero ya todo da igual. Prado se alza ante nosotros y la subida por su avenida con farolas la hacemos flotando, más que corriendo. La llegada rodeado de mis hijos y mi mujer en meta convierten el momento en único. El tiempo: 28 horas y treinta y dos minutos. Entro con Jose cogido de la mano y cierro los ojos. Había imaginado esto muchas veces. Después mini entrevista del speaket, medalla, diploma y la cotizada softshell de finisher. Emocionante.


Como conclusiones saco varias, y principalmente una: no puedes controlar una ultra al detalle. Por mucha preparación y planificación que lleves pueden pasarte mil cosas. Por ejemplo, que en el km 10 me tuerza un tobillo y esté a punto de abandonar o que esto me condicione buena parte de la carrera. O que en mitad de la noche se te cierre el estómago y te impida comer a beber con el desastre asegurado. Hay que salir conscientes de que se aborda una auténtica aventura.

He conocido a gente increíble en la carrera y compartido con ellos muchos ratos y experiencias. He vivido momentos inolvidables con Jose, que para mí ha sido imprescindible para poder hacer esta ultra. Ha sido mi guía en todo momento y ha sabido tirar o esperar cuando lo necesitaba. Gracias Jose. He sentido el apoyo de mi familia y de muchos amigos, unos en la salida, el camino o la llegada, y otros en la distancia, pero todo ha sido fundamental para sentirme respaldado. En especial el seguimiento de Falín que estuvo al pie del cañón en todo momento. Gracias amigo.

He superado muchas barreras de todo tipo y salgo muy reforzado, dando más valor a una de mis frases favoritas, "el esfuerzo tiene su recompensa". Todavía hoy sigo dando vueltas a la cabeza por todo lo vivido. Es difícil de asimilar, transmitir los sentimientos de una experiencia así. Para mí ha sido la primera ultra de verdad y ha sido como asomarme al abismo, a una inmensidad en la que te sientes casi insignificante. Sentí mucho vértigo antes de empezar y al principio, pero una vez dentro disfruté. Hay sufrimiento, claro que sí, pero controlado. Encontré mucha paz y descubrí que hay mucho por ver y por sentir, y que hay que vivirlo en primera persona. Es un lujo tener la oportunidad de hacerlo y merece la pena intentarlo.

miércoles, 4 de marzo de 2015

El esfuerzo tiene su recompensa

Los retos personales son sueños para los que los persiguen y locuras para los que no los entienden. Hace algo más de un año un año volví a entrenar después de estar casi  el mismo tiempo lesionado sin poder correr. Según algunos (los de las locuras) por hacer lo que no se debe. Según otros, incluido yo, por hacer lo que te gusta. Seguramente tuve mis fallos y también mi porción de mala suerte. Las cosas pasan y lo importante es aprender de ellas, pero sobre todo, superarlas. Me costó mucho con esa pubalgia y tuve que poner lo máximo de mi parte, pero salí de un auténtico pozo deportivo del que hubo momentos pensé que no superaría.

Antes de caer lesionado tenía en mente correr la ultra trail por excelencia en Andalucía, Bandoleros. Una bestialidad para "los de la locura" y un reto de verdad para los que disfrutamos de esto. Cuando volví a entrenar, partiendo casi de cero, es verdad que era de locos pensar en ello, pero los que me conocen saben que lo tenía en la cabeza y al menos lo intentaría. Conforme fui mejorando y cogiendo forma ya tuve claro que podría intentarlo y allá por septiembre del año pasado la decisión estaba tomada. Desde entonces todo lo que he hecho a nivel deportivo, que ha sido mucho (entrenos, gimnasio y todas las carreras en las que he participado), ha tenido un único objetivo: estar en la salida de la ultra en Prado del Rey el próximo 6 de marzo a las 6 de la tarde con las máximas opciones posibles de terminarla. Después ya veremos qué pasa. Imposible saber cómo responderé a 150 kms y 6.000 metros de desnivel positivo, pero saldré con todas las ganas y toda la preparación que he podido hacer.

Para estar allí no puedo dejar pasar la oportunidad de dar unos agradecimientos que en algunos casos quiero personalizar (el que quiera pueda saltarse esto porque si no aparece será un poco pesado para él). Gracias a mis compañeros del Club Trail Pirata, porque siempre me han tenido presente y animado, aun cuando casi ni me veían por no poder acompañarlos en los entrenos o carreras. Especialmente a Falín y Jose, que han estado detrás empujando y compartiendo muchos momentos "regulares". A mis amigos y familiares por soportarme en todo este tiempo con un estado de ánimo a veces un poco bajo y relatando mis pocos o muchos avances con la lesión. Destaco a un amigo de verdad, Dani, y también incluyo a los blogueros y seguidores de mi blog, encabezados por mi padre como seguidor número uno y por supuesto al Abuelo Runner, Juanka, Álvaro, Barroso, Tomás, Jose Antonio, Óscar, Manuel, Miguel, Gonzalo, Pancho, Espíritu, Novatillo, Unyko, Joprivi, Diego, Sergio, Shuster y tantos otros. A mi compañero y sobre todo amigo Eugenio que también ha tenido que seguir toda mi evolución casi a diario. También a mi madre que nunca ha tenido una mala palabra para reprenderme por mis "locuras". No quiero olvidarme tampoco de todos los profesionales que me han tratado, cada uno con más o menos acierto o suerte, pero que contribuyeron a mi recuperación: Isabel la traumatóloga; Gabi el masajista de Tuina; los fisios Asun y Selu con más de 80 sesiones a su espalda; Irene con sus terapias y recomendaciones; a mi actual  terapeuta Fernando que tanto ha influido en mi mejora; y a Silvia, la fisio que tanta atención y ánimos me ha dado; también a los preparadores físicos Paco Ramírez, Rubén y Abraham por ayudar en mi fortalecimiento y preparación física. Y por último de forma especial a mi familia, mi mujer y mis hijos, que durante este tiempo han tenido que aguantarme con sesiones de todo tipo, estiramientos y ejercicios en cualquier lugar de la casa y una agenda más propia de un profesional.

Entre todos, cada uno en su medida, habéis contribuido a que el viernes 6 de marzo pueda estar en esa salida de bandoleros con lo que ello significa para mí. Acabarla o no ya veremos si es posible, pero desde antes de empezar os la dedico de corazón. Gracias, va por vosotros.


Con este vídeo he querido también tener un recuerdo con todos los que en este año he tenido la suerte de compartir entrenos o carreras. Ha sido un lujo disfrutar de esto con vosotros: el camino a bandoleros.

miércoles, 28 de enero de 2015

Sigo vivo...

Es curioso que desde que volví a correr de nuevo y a entrenar con normalidad me he despegado del blog. Puede ser por falta de tiempo o por no tener la necesidad de contar cosas, o simplemente por no haber muchas novedades. Bueno, ahora prefiero no tenerlas después de lo pasado.... Lo cierto es que cada vez tardo más en escribir y lo que es peor en seguir a todos los amigos que por aquí estáis. Esto último es lo que de verdad me da coraje, pero tengo claro que las obligaciones no llevan a ningún sitio y que hay épocas en las que las cosas cambian. Esto ni mucho menos es una despedida, tan sólo una disculpa a todos los que he dejado de visitar y saludar últimamente. La mayoría los tengo "controlados" por facebook disfrutando de sus progresos y retos, al igual que ellos a mí. A los demás pediros disculpas, simplemente.

En cuento a mi vida de corredor, después de la Animal Trail del año pasado (mi última entrada...parece mentira) vinieron algunos entrenos interesantes, sobre todo en la sierra, en el Albarracín y alguna tirada por la sierra San Cristóbal o la siempre bien organizada Carrera de San Juan en Rota por los amigos del Rábita Ruta que corrí con muchos de mis piratas. Una vez que tuve más confianza y preparación física me atreví a subir el Mulhacén en un entreno inolvidable en julio. En octubre corrí la Cueva del Gato de 45 kms a ritmo medio terminando con muy buenas sensaciones, al igual que después en Jarapalos, una maratón de montaña con terreno técnico y ya un desnivel serio.

Desde entonces, allá en noviembre, toda mi dedicación se ha centrado en preparar mi gran reto para este año: la Ultra Trail Sierra de Bandoleros, de 150 kms y 6000 d+. No he competido más pero las visitas a Grazalema, Alcornocales, Sierra de las Nieves y todo lo que tenga desnivel han sido semanales. También muchas horas de gimnasio y de correr a cualquier hora, pero sobre todo ha sido mucho trabajo mental, de hacerme fuerte y convencerme que es posible. La preparación está siendo buena y me siento fuerte en todos los aspectos. Voy bien de fondo y de pulsaciones, y de piernas también me veo con fuerzas. Tan sólo arrastro molestias en el piramidal de la pierna izquierda y zona lumbar que confío poder controlar.


Espero volver a aparecer algo más por estos lares y saludar a tantos amigos que sé que siguen aquí. Gracias por vuestra comprensión y sobre todo por el apoyo que siempre me habéis dado y que me ha ayudado a recuperarme y poder afrontar nuevos retos en esto de correr.

viernes, 11 de abril de 2014

Vamos progresando

Un mes después de la última entrada las cosas siguen bien. Mi evolución es muy satisfactoria, como dirían en el cole, y "progreso adecuadamente". Los entrenos empiezan a ser los de un corredor "normal" y aunque ligeras molestias en zona de aductores después de alguna sesión fuerte me recuerdan a mi amiga "pubalgia" cada vez me siento mejor. He vuelto a mi fisio Silvia pero para un masaje de descarga, primera desde hace mucho tiempo.

Intento no pasarme aunque es difícil. Conforme vas encontrándote mejor te vas exigiendo más y más pero hay que frenarse de vez en cuando. Por eso no he querido aumentar las tres salidas semanales que estoy haciendo, aunque también hago dos entrenos serios de gimnasio entre ellas. La bici también está ahí aunque en este mes no he podido cogerla.

También he empezado a competir, no en plan exigente pero ya se sabe que el dorsal te sube las revoluciones aunque no quieras. El 23 de marzo hice un trail en Barbate con mi amigo Dani y Jesule de 14,4 kms con poco desnivel (200 d+) pero en terreno de arena, por lo que se hizo duro. Fui de menos a más terminando a 4:58 de media. Lo principal es que aunque terminé algo cargado en dos días recuperación total.


Con Dani en Barbate

El siguiente fin de semana, domingo 30 de marzo, también me animé a correr una media plana en mi entorno natral de entrenos de verano, Los Toruños. Fuimos varios del club y junto al gran Jose hice un tiempo de 1:44 h., a 4:56 el km. Un poco justito de fuerzas al final pero no esperaba ese resultado, la verdad. Aguantando bien los ritmos y no tan mal de fondo como pensaba.

Con Jose y Jesús en Toruños

Todo esto me animó a ir el pasado sábado 5 de abril con Jose a hacer una ruta por nuestra sierra de Grazalema uniendo dos de las subidas más duras del Ultra Trail Bandoleros. Del Puerto del Boyar al Simancón, bajada a Villaluenga y luego subida a Grazalema. Casi 30 kms y más de 1500 d+. Sabía que sería duro y me conciencié pero no esperaba tanto. Casi 6 horas de subidas y bajadas continuas en terreno muy técnico y en muchos tramos bastante peligroso al discurrir por rocas que además estaban mojadas. Terminé muy machacado y exhausto. La montaña me puso en mi sitio y tuve que pedir la hora. Reconozco que me excedí aunque no he tenido molestias de la lesión, que es la mejor noticia, pero los cuadriceps una semana después siguen más que cargados. Eso sí, la tirada espectacular y el guía inmejorable. Vaya como está el amigo Jose. Quiero repetirla dentro de unos meses para calibrar mi evolución y poder compararme porque esta primera será "inolvidable".

Con Jose en Grazalema

Después de eso sólo tenía una opción: descanso total. El martes, ya algo mejor, fui al gimnasio aunque los cuadriceps me molestaban bastante. Y ayer miércoles tuve el placer de hacer un entreno con Alvaro, ilustre bloguero (Nenikékamen), gran corredor y sobre todo amigo. Junto a Falín hicimos el recorrido de nuestra Trail Pirata del año pasado. Resultado: pajarón del 15. Desde el principio sabía que no iba bien, sobre todo muscularmente, pero el calor que hacía y la fatiga me fueron mermando hasta tener que parar un par de veces, andar en las subidas y hacer un auténtico esfuerzo para terminar trotando a 7:30 como si fuera un triunfo.

Con Falín y álvaro en nuestra sierrita

Ha sido la pájara más fuerte que he tenido hasta ahora como corredor y sin embargo no por el esfuerzo en sí. Está claro que no había recuperado ni muscular ni orgánicamente y he pagado caro el atrevimiento. El mensaje que me ha dado mi cuerpo: no te pases.... una cosa es recuperarse de una lesión y otra volver a un estado de forma. Me queda mucho mucho camino por recorrer y también he de dosificarme. Así que hasta después de Semana Santa entrenos más relajados para terminar de recuperar. Ya tengo objetivos a corto y medio plazo y este aviso hace que me motive aun más.

lunes, 10 de marzo de 2014

Haciendo planes

Parece que se confirma que mi mejoría es evidente y ya estoy con planes de entrenos semanales, adaptados a mi estado de forma, eso sí. La rutina semanal que intento llevar desde hace un mes es de dos días de gimnasio (tren inferior y superior), tres días de carrera y si puedo un día de bici de montaña.

Mi idea es fortalecer todo lo que pueda en gimnasio, así que durante los próximos tres meses al menos voy a "machacarme" con máquinas y pesas. He encajado los huecos para poder dedicarle un tiempo que creo que es fundamental.

De carrera quiero hacer "sólo" tres días en los que uno será calidad en cuanto a ritmo, otro de rodaje suave y otro en el que iré aumentando distancia y desnivel poco a poco. Según me vea iré manteniendo o modificando esas salidas. Ahora mismo ya estoy haciendo entrenos de 10 kms a ritmos de 5.30 con pulsaciones "decentes" y en distancia he llegado a los 17 kms manteniendo el tipo. De todas formas me falta fondo. Es imposible recuperar más de un año en un par de meses.

El objetivo principal es volver a un nivel medio que iré probando en alguna que otra carrera. No quiero ir a disputarlas a tope, pero sí ir entrando en competición y medir mi evolución. Si las cosas van saliendo seguiremos sumando, si no a recuperar, como en el cole. Para dentro de una semana ya estoy inscrito a una trail cortita de 14 kms y la semana siguiente quizás una media sin desnivel.


Los planes a medio y largo plazo prefiero reservármelos. Pueden ser más o menos ambiciosos según vaya evolucionando, así que esperaré para decidir. Por supuesto que los tengo en la cabeza, pero no me atrevo ni a decirlos en voz baja.

No puedo dejar de pensar en la palabra lesión, porque tampoco se cuando podré decir que no estoy lesionado. Soy consciente que es complicado dejar atrás esta historia, primero físicamente porque parece que siempre queda algún recuerdo de las molestias en la zona del pubis, y también psicológica, porque no me abandona el temor a recaer. Así que hasta que no me enfrente a una prueba de verdad con éxito o a un periodo lo suficientemente largo sin molestias creo que no podré cantar victoria. De cualquier manera ahora mismo no puedo pedir más. No hace demasiados meses ni siquiera soñaba con poder correr ni 3 kms, así que a disfrutar del momento, que todo llegará.

Lo más importante es que ya estoy disfrutando junto a mis compañeros y sobre todo amigos. No quiero dejar de recordar lo fácil que es olvidar los momentos que no creemos importantes y que luego se echan tanto de menos cuando no los tienes. Uno de ellos es simplemente eso, compartir lo que te gusta con la gente que aprecias.

Los piratas orgullosos con el bandolero
Por ejemplo, este fin de semana, donde nuestro Jose de nuevo ha terminado los 150 kms de la Ultra Trail Sierra de los Bandoleros y todos nos hemos sentido parte de su hazaña. Ya van dos seguidos, y yo viendo cómo lo logra. El año que viene....

martes, 25 de febrero de 2014

Ta Moko

El Ta Moko es un tatuaje maorí, pueblo de origen polinesio, de Nueva Zelanda. Cuando decides hacerte uno debes tener claro su significado ya que reflejará la historia o los aspectos que quieras contar, destacar o reforzar. Por eso un verdadero Ta Moko es único e irrepetible.


Éste es un homenaje al esfuerzo y la perseverancia, Es un recuerdo del cambio y una vuelta. Los símbolos representan fuerza, salud, tierra, protección, viajes, perseverancia, la familia y por supuesto los amigos.

domingo, 9 de febrero de 2014

Las buenas noticias

Este año me había propuesto que las entradas del blog iban a ser lo más positivas posibles. Estar lesionado es un rollo, desmotiva y te sientes mal. Si encima la lesión empieza a convertirse en eterna, no veas. Pero no es el fin del mundo, es la mayor lección que he aprendido, y había que demostrarlo. Por eso tenía decidido que 2014 era para levantar el vuelo.

También es verdad que jugaba con ventaja porque mi estado va a mejor, y así ha sido. Desde principios de año me puse un mini plan de entreno-recuperación y después de cinco semanas puedo decir que el resultado ha sido bueno. Cada semana ha tenido dos sesiones de gimnasio con ejercicios de fortalecimiento, potenciación y estiramientos del tren superior, sobre todo de la zona de cadera, y un par de rodajes suaves de 8 a 10 kms más alguna salida en bici de montaña.

Sensaciones corriendo más que aceptables y las molestias casi sin aparecer en carrera. Tan solo al final, ya en frío, pero yendo a menos. Zona de cadera derecha en psoas y aductor, sobre todo. Con descanso y algo de hielo desparecen al día siguiente. Esto es sin forzar la máquina, a ritmos de 5.30 y totalmente en plano.

Tampoco he abandonado a la fisio, aunque ahora voy cada dos o tres semanas, y he incorporado una novedad de la que hablaré más adelante cuando tenga resultados más concretos, porque es complicado de explicar en dos líneas: he tenido dos sesiones de terapia cráneo-sacral. Suena tenebroso, pero creo que me está dando resultado.

A finales de enero hice una salida trail cortita de 10 kms con el Club y como muestra de mi estado incluso me permití inscribirme a una carrera que se celebró el domingo pasado en el Parque Natural de los Toruños, en Valdelagrana, mi segunda casa de entrenos. Se trataba de la Carrera Solidaria Entreculturas que se celebraba en distintas ciudades de España ese mismo día para recaudar fondos benéficos. Fueron 9 kms en compañía de mis compis de club, los piratas, que al final hice a un rimo medio de 5 el km, de menos a más, por encima de lo previsto, pero realmente bien y casi sin acordarme de la lesión.

En la carrera solidaria de Los Toruños

Ayer logré un nuevo hito, me fui a "nuestra sierrita" con mi amigo Jose y rodé 16 kms de trail a ritmo suavito, eso sí, pero con mucho sube-baja. Acabé algo cansado, pero llevaba sin hacer más de 8-10 kms más de un año. Sensación de haber pasado una barrera y aunque con algunas secuelas en aductores más que contento. Hoy con descanso total estoy mucho mejor.

Total, que empiezo a disfrutar. No tengo metas (bueno, alguna de forma difusa...jeje) ni prisas para nada. Sé que no estoy recuperado del todo, que queda trabajo por hacer, pero ya puedo estirar las piernas y entrar en contacto con lo que me gusta.

martes, 31 de diciembre de 2013

Adios al 2013... un año difícil

Mi 2013 ha sido un año complicado, muy largo y con poco que contar en cuanto a running. La lesión ha ocupado todo mi tiempo y dedicación. Habitualmente esta entrada de final de año la dedicaba a hacer un resumen de las carreras que había hecho, los kms recorridos, etc. Esta vez tan solo lo haré para recordarme que aunque difícil, ha sido un año de esfuerzo, y como tal, habrá merecido la pena. Esto del correr no sólo es ponerse las zapatillas y salir a entrenar o competir, también es recuperarse y luchar contra las lesiones, y ahí me he doctorado.


Es sólo cuestión del calendario, de cambiar unos números, pero a ver si el 2014 es un año de cambios positivos, de bienestar y sobre todo de mejoría. Para todos y respecto a todo en general, que falta hace, y claro, para mí también.

He escrito poco, me he comunicado poco con mis amigos los blogers, pero desde aquí os deseo a todos que 2014 sea un año en el que podamos seguir contando historias. Que hemos superado otro reto, que disfrutamos corriendo o que simplemente estamos vivos.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Sigo dando pasos

Parecía que todo estaba hecho, que la pubalgia estaba curada, pero yo sabía que no era así. En mi última entrada ya fui bastante cauto porque sentía que no todo estaba bien. Mucho mejor, pero no al cien por cien. Mis ejercicios estaban dando sus frutos y las molestias casi habían desaparecido pero al correr no iba cómodo.

Aconsejado por mi fisio Silvia contacté con Rubén, un preparador físico, y me puse en sus manos. Me apunté también al gimnasio donde trabaja para poder estar más cerca. Desde entonces llevo dos meses realizando unas tablas de ejercicios que me ha diseñado a medida que incluyen musculación, elongación, potenciación y movilidad de toda la zona pélvica, lumbar y piernas en general.

La mejoría en el primer mes fue importante y empecé a rodar al terminar cada sesión unos veinte minutos en la cinta del gimnasio. Después también volví a a rodar suave en asfalto con buenas sensaciones. Terminaba algo cargado en aductor y cadera derecha pero con descanso y fisio me recuperaba.

Todo iba sobre ruedas, y el 1 de diciembre decidí inscribirme a una carrera. Fue un acto simbólico, ya que justo un año antes hicimos la Trail Pirata y fue la última vez que me puse un dorsal, ya lesionado aunque sin saber el alcance. Sabía que no era lo más adecuado pero quise hacerlo como una forma de reaparecer, de empezar a creérmelo, y más con casi todos mis compañeros y amigos del club que también estaban inscritos.

Fueron 9 kms que para mi estado resultaron demasiado duros. La carrera en sí la llevé bastante bien, acompañado de Paco y Antonio, pero a un ritmo demasiado alto, sobre los 5' el km en terreno arenoso y con cuestas, ya que era un cross. Pulsaciones altas y un último km muy largo, lo normal en estas situaciones, pero no terminé "desfondado ni medio cojo".

Lo malo vino después, ya que las molestias sí fueron fuertes en psoas y aductores. No estaba acostumbrado ni al ritmo, ni al terreno, ni al desnivel. Incluso creí que los dolores me afectaban al pubis apareciendo muchos fantasmas en mi cabeza. Mi recaida fue casi más psicológica que física.

De nuevo en manos de la fisio he tenido que recuperar lo perdido dejando de correr ni siquiera en la cinta y limitándome al gimnasio. Ahora la cosa de nuevo está mejor, en esta semana me he estado probando muy suave y las sensaciones son buenas. Eso sí, continúan las sobrecargas en aductor y psoas derecho. Próxima semana nueva revisión de plantillas, y ya es la cuarta.

Resumiendo, que no acabo del todo con la maldita lesión. El dolor en el pubis ha desaparecido, eso es lo mejor, y noto que recupero el tono poco a poco, pero también sé que no puedo descuidarme ni confiarme. Seguiremos insistiendo. Ya me queda menos.

jueves, 24 de octubre de 2013

Mi reto de correr

Nunca tuvo tanto significado el título de mi blog. Cuando correr deja de ser algo normal, no sólo como actividad deportiva regular sino como una mera forma de desplazarse, se convierte en un reto. Esa es la sensación que he tenido en estos meses con mi lesión, y que tanto trabajo me está costando superar.

Hace mucho que no escribo, y no porque me haya desanimado o abandonado. Ni siquiera esto tiene una explicación clara. Simplemente me relajé. Llegó un momento en que no avanzaba y decidí no presionarme en nada relacionado con correr. Una de ellas fue el blog. Así de fácil. Dejé de entrar en las páginas de los amigos y de contar los días sin poner alguna entrada en el mío. Cuando tuviera algo distinto que contar, bueno o malo, lo haría. Si tuviera ganas.  Y bueno, aquí estoy.

He avanzado mucho. No he parado de hacer ejercicios, he cambiado otra vez de fisio, he seguido con mi bici de montaña y hasta he contactado con un preparador físico. El resultado es que el pubis ya casi no molesta, aunque en la zona de la cadera derecha tengo algo de dolor. Me dicen que puede ser trocanteritis y me lo están intentando corregir con las plantillas.

Los avances son muy lentos pero en estos meses sí son muy perceptibles. He comenzado a "medio correr" en intervalos de correr y andar. Ya estoy haciendo unos 8 kms y no termino muy mal, aunque con esas molestias que antes decía. Por eso no me atrevo a decir que "estoy curado". El miedo a recaer está ahí y no quiero pasarme de optimista. Han sido 10 meses con muchos momentos que en otra entrada sí quiero explicar. He pasado por varias fases y reconocerlas creo que puede ayudarme en el futuro y a los que por desgracia se topen con una lesión de este tipo.

Ahora estoy inmerso en la II Trail Pirata Sierra San Cristóbal, la carrera de nuestro club, que organizamos por segundo año aunque esta vez "por derecho", con todos los permisos, seguros y autorizaciones del mundo mundial. Las inscripciones, a pesar de aumentarlas de 300 a 350, se nos agotaron 40 días antes de la prueba que es el 10 de noviembre. Estamos trabajando mucho y muy duro, y espero que todo salga en esa línea. No podemos defraudar.

Por último pediros perdón a tantos amigos a los que he dejado en stand by, aunque no os he olvidado. Muchos me han mostrado su interés por otros medios, pero sé que todos habéis estado ahí. Al igual que tantos con los que me veo y que me soportan. Espero poder daros la tabarra otra vez.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Sigo avanzando

Tras seis meses de pura lesión sigo en la brecha. Ya no hay plazos, no hay presión, no hay forma física, pero sí hay esperanza. En el último mes he tenido algunos avances que hacen que piense que estoy en el camino.

El principal es que he cambiado de fisio y ahora es Selu de Beiman el que me trata. La verdad es que con la chica que me trataba hasta ahora habíamos llegado a una especie de bloqueo y a pesar de sus esfuerzos, que han sido muchos, no se avanzaba. Selu ha conseguido aislar y rebajar la lesión dándome muchas ilusiones. Sin embargo, pese a que en las dos sesiones iniciales todo se centraba en el psoas, después ha ido "moviéndose" a los estabilizadores de la cadera y a la inserción del recto anterior del abdomen. Parece que se ataca una zona y vuelven las molestias a otra, por lo que están buscando la causa principal, que parece que podría ser la pisada.

Así que la semana pasada me puse en manos de un podólogo especialista con mucho prestigio por aquí, Miguel Saldaña. Me ha hecho el estudio de la pisada y me ha dado algunas explicaciones que me han convencido bastante. La pronación no es algo genérico que se pueda curar con unas zapatillas y ya está. Probablemente esté arrastrando carencias en la pisada que se han ido acentuando con la acumulación de kms y se han ido hacia arriba al fortalecer las piernas. Lo cierto es que en dos semanas tendré mis plantillas.

Sigo con los ejercicios diarios que ahora son casi todo estiramientos, y muy centrados en psoas y aductores. También he tenido una toma de contacto con la EPI, que es una técnica que se utiliza en problemas de tendonipatías con buenos resultados. Básicamente consiste en dar unas descargas eléctricas con una aguja en la zona afectada para "destruirla" y que se regenere. En principio debe hacerse cuando tenga más localizada la lesión, por lo que seguramente volveré a enfrentarme con ella en más de una sesión "divertida".

Y también he seguido saliendo con la bici de montaña. Está siendo mi vía de escape. Aunque sólo una vez en semana me sirve para tener contacto con el exterior y con el mundillo runner y para evadirme un poco. No suple en absoluto a correr ni mejora mucho la forma física pero es lo que hay. Espero seguir contando buenas noticias en breve.

jueves, 25 de abril de 2013

Un largo camino...

La pubalgia y yo ya vamos para cinco meses juntos, y eso que no me gusta su compañía. Sigo en la lucha, no me he dado por vencido ni lo haré. He hecho y probado todo lo que me han recomendado y seguiré haciéndolo. He sufrido y padecido esta situación de paro deportivo, sobre todo mentalmente, pero también he aprendido a convivir con ello y a sobreponerme. Me ha costado, pero una vez encajado el golpe y sabiendo que el camino será largo he terminado aceptándolo.

Esta lesión tiene tela de guasa. La evolución es como "la hoja de un serrucho". Hay días en que pienso que casi estoy recuperado y otros en que esto se hará crónico. Ahí está la clave, en no desmoronarse y seguir por el camino.

He convertido mi recuperación en un plan autodidacta, sacando lo que considero que me beneficia y quitando las cosas que no me han aportado demasiado. Mantengo los ejercicios a diario en una tabla que he hecho a mi medida, con más estiramientos y menos abdominales. He reducido las sesiones de fisioterapia, primero porque en la compañía de seguros ya me han puesto problemas, pero sobre todo porque no veo que sean indispensables. He quitado la piscina ya que no me hacía mejorar sino al contrario, además de no cuadrarme nada en mis horarios. Sigo con los masajes Tui-na una vez en semana, que creo que sí me están beneficiando.

La novedad más importante es que he empezado a hacer bici de montaña. Lo he probado y al menos parece que no me perjudica. No he salido todavía muchas veces pero incluso creo que veo mejorías al mover las piernas. Y por supuesto, me servirá o para recuperar algo de forma o para que no caiga más. Es la vía de escape que he encontrado y que mantendré como complemento para cuando vuelva a correr.

La sensación en general es que he mejorado. La molestia en el pubis es ahora al realizar apoyos y giros bruscos, un pinchazo en la zona. No es el dolor de fondo anterior. Los aductores y zona pélvica también tienen más movilidad aunque persiste algo el bloqueo, sobre todo en la parte derecha. Puede ser que esté volviendo atrás, al principio de la lesión. Espero que sea así y que pueda localizarla y acabar con ella. Todo hace indicar que parte de la zona lumbar y se ha ido dirigiendo hacia abajo en la cadera produciendo la descompensación y luego la osteopatía de pubis.

Lo cierto es que el camino hasta ahora ha sido largo y no tengo claro si lo que me queda es mucho o poco. Por lo pronto me monto en la bici a ver si se me hace más corto. Siento no estar más cerca de vuestros blogs ya que aunque os leo de vez en cuando me he relajado un poco. Y por cierto, mucha suerte en Mapoma a muchos de vosotros...

miércoles, 27 de marzo de 2013

Algunos cambios

Mis entradas cada vez son más espaciadas, pero no hay ninguna novedad importante y no me gusta el auto machaque ni la compasión general. Sigo en el mundillo runner, leo y participo en lo que puedo, y mis amigos también siguen encima mía, cosa que les agradezco, pero como uno más del grupo. Ser pirata es lo que tiene...compañerismo por encima de todo.

En el tratamiento han habido algunos cambios: he tenido un par de visitas más a la traumatóloga con radiografía y telemetría de la pelvis incluidas. Han confirmado el diagnóstico de la osteopatía de pubis y se ha descartado problema biomecánico relacionado con cadera o fémur. En cuanto al plan de trabajo hasta la semana pasada fue igual de intensivo, pero ahora me han recomendado un par de semanas de "descanso". No haré fisioterapia, no iré a piscina y he reducido la tabla de ejercicios. Sólo estoy haciendo los estiramientos, por lo que la sesión de una hora se reduce a media y no cargo tanto los abdominales.

Otro cambio bastante importante es que he empezado a ir a un terapeuta que hace técnica de masaje Tui-na. Ya os contaré en su momento más de estas técnicas de masaje chino con más de 2000 años de antigüedad. De momento llevo dos sesiones y Gabi, que así se llama, es bastante optimista (demasiado diría yo). Está haciendo todo lo posible para que llegue mi recuperación, añadiendo a las dos horas de sesión de masaje y estiramientos unas bandas de kinesio y también Auricupuntura. Era algo escéptico con estos temas pero "para ganar hay que creer", y voy a hacerlo. Todo sea por la causa.

Por otro lado no dejo de estar al tanto de carreras y entrenos de todos. Tuve la suerte de "compartir y contar" la hazaña que Jose hizo en el Ultra Trail Bandoleros, con unas condiciones dantescas acabando en 24 horas y el puesto 13 de los 300 que salieron y tan solo 114 finalizaron. Una bestialidad al alcance de pocos, algo de lo que estamos orgullosos sus amigos.

Hoy también se ha producido un hecho muy importante para mí: he cedido mi dorsal para los 101 kms de Ronda. La decisión de no correrla ya estaba tomada hace tiempo, aunque ahora es más que lógica, y la persona que lo llevará estoy seguro que lo hará muy dignamente. No tanto por el resultado que haga, que también será bueno, sino porque lo disfrutará como yo lo hubiera hecho. Será un pirata y llevará parte de mí con él.

¿Cómo estoy? Prefiero ser conservador y decir que "no estoy peor". Es complicado observar progresos y una evolución clara, aunque en general creo que voy para adelante. En estas próximas semanas podré sacar más conclusiones. Lo que sí he ganado es algo de confianza a base de ir quitándome presión. La pérdida de forma y no tener un horizonte marcado han dejado de ser mi principal preocupación y obsesión. Sé que saldré antes o después y lo que estoy aprendiendo es a ver las cosas de forma diferente. He empezado a sumar en lugar de restar con esta situación y me está haciendo más fuerte. De todo se aprende.

domingo, 3 de marzo de 2013

Poco que contar y mucho que ver

Pues eso, que no tengo muchas noticias que dar. Sigo con el mismo plan de fisio, ejercicios, piscina y medicamentos. Sigo sin perdonar ni un día. Sigo viendo el tiempo pasar, y a veces lo hace muy lento. La lesión sigue estando ahí, y aunque parece más localizada  cualquier gesto o movimiento de carrera o paso largo me hace recordar que las molestias en el pubis no desaparecen. Tengo visita al traumatólogo en dos semanas y a partir de ahí ya veremos.

No quiero empezar a impacientarme pero la indefinición es lo más duro de afrontar. No es cuestión de mucho o poco tiempo, eso es relativo, sino de cuánto. Hablarme ahora de semanas es insignificante, incluso de meses. El problema es no saber cuándo empezaré a ver algo de luz. Bueno, me he desahogado un poco, pero no pienso desistir. Sigo y seguiré en la lucha.

Esto me está sirviendo para  darme cuenta de lo poco que se valora el bienestar y los buenos momentos. Sólo hablando de running, echo tanto de menos aquellos rodajes suaves por la campiña viendo atardecer, las salidas por la sierra de fin de semana  o incluso los trotes cochineros por la ronda este. Me preguntaban hace poco por volver a competir y pensaba que me conformaría sólo con rodar y echar un buen rato con mis amigos.

Mientras, os sigo a todos en vuestros blogs y redes sociales. Más que para ponerme peor me sirve para no perder contacto y seguir unido al mundillo, aunque es verdad que los amigos no dejan de animarme y contar conmigo. Me alegro que casi todos hayáis conseguido vuestros logros en la maratón de Sevilla, desde los más ambiciosos a los menos. Sólo prepararse y participar en la prueba tiene todo el mérito. Mucho ánimo, Paco. También sigo a los que estáis en plena preparación de Barcelona y Madrid, a Manuel Robaina y su Transgrancanaria, a Andrés y el UT Les Fonts, a Antonio y su Ironman de Frarnkfurt, y a tantos otros.

Además quiero hacer mención especial a mis amigos y compañeros de club, los piratas. A todos ellos por seguir ahí día tras día, preocupándose y contagiándome su buen rollo. A Iván para que vuelva pronto después de su percance en la última carrera, que tiene muchos trofeos y medallas que ganar. A Falín, por todo... Y por supuesto a José María, que el próximo fin de semana se enfrenta a una de las pruebas ultras más duras del panorama nacional, el Ultra Trail Bandoleros. Serán 146 kms y casi 11.000 metros de desnivel acumulado, pero apuesto por él. Mucha suerte, amigo, eres un fuera de serie.

martes, 19 de febrero de 2013

No parece que fue ayer...

Hoy hace exactamente un año de la maratón de Sevilla de 2012.  Fue mi primera carrera "larga" a la que llegué muy preparado y que disfruté mucho. Estaba fino y conseguí mi objetivo. Todo me salió bien. Después vendrían muchas más en mi año "ultra", pero esa carrera me dejó marcado y supuso un cambio en mí como corredor.


El típico dicho de que el tiempo pasa volando en mi caso no ha sido así. Hoy mi estado físico no tiene nada que ver con el de aquel día y mi objetivo es mucho menos ambicioso que bajar de las 3h30. Pero es que además en este tiempo han pasado tantas cosas y he tenido tantas experiencias que me parece mentira que sólo haya pasado un año, 52 semanas.

Esta entrada es para tener un recuerdo en un día importante para mí pero también para desear suerte a tantos amigos que el próximo domingo tendrán la suerte de disfrutar de esos 42 kilómetros por las calles de Sevilla. A todos ellos... Jesule, Paco, Álvaro, Juan Barroso, Antonio M-B, Óscar, Miguel, Ángel Luis, Javier R. "Espíritu", Javier "Unyko", Javier "Pundonó"... y tantos otros conocidos...mucha suerte y aprovechad el momento. Ya casi habéis conseguido lo más difícil en la maratón: colocarse en la línea de salida. Correrla y cruzar la meta es el premio a vuestro esfuerzo. A por ella!

sábado, 16 de febrero de 2013

Las causas de la / mi pubalgia

He leído mucho sobre la osteitis de pubis o pubalgia últimamente. Muchas visitas a páginas de medicina, deportivas, foros de opiniones, blogs particulares, etc. Mucha información en distintos sentidos, algunos no muy positivos, pero que me han ido aclarando el alcance de esta lesión y su dificultad, no sólo en su recuperación, sino en el diagnóstico y la identificación de las causas.


De lo mucho que he visto algunas de las descripciones teóricas sobre las causas de la pubalgia son las siguientes:
Factores intrínsecos: Acortamiento de los miembros inferiores, displasia de cadera, hiperlordosis lumbar, espondilolisis, deficiencias de la pared abdominal.
Factores extractos: Mala calidad del terreno deportivo (resbaladizo o pesado), sobreentrenamiento, mala programación del entrenamiento, mala realización del calentamiento y estiramiento deportivo.

Otra más breve y resumida:
La pubalgia tiene como causa más frecuente un desequilibrio entre los músculos oblicuos insuficientes y los músculos aductores hipertonificados.

Algunas tras relacionadas con el fútbol pero que se pueden aplicar también al running:
Entre las posibles causas que dan lugar a una pubalgia se encuentran el sobreesfuerzo en el abdomen y aductores o el golpeo al balón al realizar centros o disparos a puerta, estos gestos pueden provocar una descompensación entre dichos músculos o una sobrecarga en los mismos que deriven en la pubalgia.
La disputa de un número demasiado elevado de partidos o entrenamientos sin el necesario descanso puede conllevar una lesión de este tipo. Igualmente, el cambio frecuente de superficies de juego (pasar de terrenos blandos a duros o viceversa) o una mala preparación física puede causar este problema.
Por último, una caída brusca sobre los pies (como al realizar un salto y ser descompensado en el aire) o la realización de gestos técnicos defectuosos o forzados podría llegar a provocar una pubalgia. 

Todo esto es la teoría. Si analizo mi experiencia sí puedo llegar a algunas conclusiones, aunque hasta que no termine de recuperarme serán provisionales, ya que conforme avanzo en ella descubro nuevas cosas:

  • Factores intrínsecos o biomecánicos: no tengo pruebas médicas que apunten a esta causa y los otros factores sí parecen más relacionados. En cualquier caso los pronadores tenemos más probabilidades de caer en esta lesión según he leído. De todas formas no descarto alguna prueba de caderas. 
  • La calidad del terreno deportivo está claro que influye negativamente. No es lo mismo correr por una calzada que por una pendiente llena de piedras e ir dando saltos.
  • Los entrenamientos. Por supuesto que han sido muchos, de mucha distancia y sobre todo, duros. Pero no puedo decir que me sintiera sobreentrenado. Al introducir este año el gimnasio me sentía más fuerte de piernas y lo he notado. 
  • Estiramientos: soy de los que no perdonan ni uno. Antes de correr y sobre todo después. Siempre los he hecho, y por supuesto incluyendo los aductores. Que no eran suficientes o mal ejecutados tampoco lo creo. De todas formas es algo a reforzar, ya que nunca sobran.
  • Abdominales: aquí sí creo que puede haber algo. Los he hecho, y muchos, casi después de todos los  entrenamientos. El problema es que los he realizado a la antigua, o como nos han enseñado a todos, tirando de piernas para los superiores o levantándolas para los inferiores. Esa forma de hacerlos provoca que usemos mucho el psoas y la zona pélvica, por lo que se contribuye a cargarla aun más. Hacía tiempo que notaba las molestias al hacer los inferiores sobre todo pero yo seguía y seguía. La rotura de fibras inicial del oblicuo puede responder a esto.
  • Mala programación: puede ser. He hecho pruebas duras todo el año y no he descansado "de verdad" casi nada, pero sin embargo he repartido esa carga a lo largo de los meses y no me he sentido mal. Pero eso fue así hasta octubre. A partir de esa fecha, justo después de la carrera del Gato en la que llegué muy reventado a meta con calambres no paré lo necesario. Al mes y medio tenía Jarapalos y para prepararlo hice varias salidas seguidas con mucha distancia y desnivel. Arcos, Pinsapar, Albarracín, y de la última al Puerto del Boyar ya salí resentido. Antes de Jarapalos el dolor en el pubis ya estaba apareciendo y probablemente en la carrera terminé de romperme.


Todo esto son conjeturas. La razón principal, por correr, claro. Y correr mucho por desniveles, pues peor. Y no descansar, también. Pero son razones simples y no suficientes. No todos los que hacen montaña o ultras caen con una osteopatía de pubis. El factor suerte también influye. Yo he jugado mis cartas, y aunque me he machacado mucho también he sido meticuloso con los entrenos, estiramientos, abdominales, masajes, etc. Pero me ha tocado. Lo que quiero es sacar conclusiones para que no me vuelva a ocurrir, más que para culparme o pedirme explicaciones.

Mientras le doy al coco, que ahora tengo tiempo y mucho para hacerlo, sigo con la recuperación. El plan de trabajo que ya os expliqué con fisio, ejercicios, piscina y medicamentos. He añadido algunas cosas y no he perdido ni un día. Está siendo duro. Casi le dedico más tiempo ahora que cuando entrenaba.

Mi estado en resumen diría que no ha empeorado. Estoy mejor que hace dos meses y medio cuando me lesioné y que hace un mes cuando empecé el tratamiento específico de la pubalgia. Pero las molestias no desaparecen del todo. Cada vez más aisladas, en una zona concreta, en la parte abdominal baja. El trabajo se está notando. El próximo miércoles tengo nueva cita con el traumatólogo. Ya veremos.

domingo, 3 de febrero de 2013

Mi lucha con la pubalgia

Prometí no hundirme y en eso estoy. Pese a tener malos momentos, desde el primer día del diagnóstico o incluso antes tenía claro que habría que trabajar y esforzarse. Y seguramente más que para preparar un ultra, sobre todo porque los resultados no van a ser ni rápidos ni evidentes.

El objetivo en el duro encuentro con la osteopatía de pubis es doble. Por un lado conseguir el equilibrio de la zona pélvica, ya que hay una descompensación de aductores, abdominales y demás músculos de la zona (psoas, lumbares, etc.). El otro es curar la inflamación o edema que se ha producido en la membrana ósea, en la sínfisis del pubis, y que al estar en un lugar tan profundo es lo más complicado.

El plan de trabajo que sigo escrupulosamente es el siguiente:

  • Fisioterapia: Lunes, miércoles y viernes. Mi fisio Asun se lo está currando con sesiones que incluyen desde masajes de descarga y estiramiento hasta técnica craneosacral (método Poyet) o acupuntura. Media hora seguida de ultrasonido y aplicación de hielo en la zona. Antes de todo eso también recibo otra media hora de magnetoterapia.
  • Piscina: No era mi intención ni me apetecía demasiado, pero ante la insistencia y consejos de casi todo el mundo he dado el paso. La verdad es que si quería hacer algo de ejercicio para mantener la forma era la única salida. Agradecerles a Antonio por su interés y a Sergio por su ofrecimiento para acudir a sus instalaciones donde voy martes y jueves. Una horita, no mucho, pero en la que aprovecho para hacer algo de cardio "mientras intento flotar".
  • Ejercicios: Hago dos tablas de lo más completas para lograr el buscado "equilibrio pélvico". Los días que no hago piscina empleo la más dura: empiezo con estiramientos y sigo con abdominales, trabajo de aductores y abductores, estabilizadores, glúteos y lumbares, para terminar con más estiramientos. En total una hora con más de 700 repeticiones. Los días de piscina hago otra tabla algo más suave con abdominales isométricos y luego estiramientos por elongación en posturas excéntricas (en otra entrada los explicaré pero suenan bien, ¿verdad?). Se hace pesado pero llevo 15 días en los que no he perdonado ni uno, y prometo seguir así. 
  • Medicación: Antinflamatorios (Celebrex) mañana y tarde después de las comidas, y un relajante muscular al acostarme (Sirdalud). 

La próxima cita con el traumatólogo será a final de mes. ¿Cómo estoy? Bueno, no estoy peor que hace 15 días. Supongo que algo mejor, pero la lesión no es un dolor localizado que puedas sentir y calibrar fácilmente. Sé que me queda camino, pero seguiremos trabajando con todas las fuerzas y lo que tenga que ser será. Lo más duro ahora mismo es la lucha con la cabeza. Estar parado es difícil de asumir, pero hay que ser positivo y relativizar las cosas. Todo pasará antes o después.

Quiero agradeceros a todos, a los más cercanos y a los menos, vuestras muestras de apoyo y comprensión en estos momentos. Todo han sido ánimos y buenos deseos, y eso también te hace ver que merece la pena sentarse a contar otras cosas que no son entrenos y carreras.

miércoles, 23 de enero de 2013

Estoy jodido...pero no hundido

Se han confirmado los peores pronósticos. Lo que el traumatólogo esperaba descartar al final es lo que tengo: osteopatía de pubis. Ha sido un mazazo porque no lo esperaba. Tampoco era normal el tiempo que llevaba parado y con fisioterapia sin mejorar. Ahora que muscularmente estoy más descargado y la lesión "aislada" sí noto el dolor en la zona púbica, en el bajo abdomen, muy profunda.

El resultado de la resonancia me lo dieron el viernes y hasta que hoy me ha visto el médico he tenido tiempo para ir asumiéndolo (más o menos...). También me vio mi fisio el lunes pasado y ya me ha dado su punto de vista y el plan de trabajo para las próximas semanas. Menos sesiones pero más intensas cada dos o tres días  y un fuerte trabajo de estiramientos y abdominales diario. Ya he empezado con ello.

El médico ha relativizado la lesión. Dice que el hueso no está muy afectado. Lo fundamental es tener paciencia y por supuesto descanso deportivo. De correr ni hablar y bici tampoco lo aconseja. En todo caso natación y suave, pero de momento el agua no entra en mis planes así que iré más al gimnasio para hacer tren superior y no perder demasiado la forma. Además continuo con los antinflamatorios y dentro de un mes nueva visita para evaluar los avances.

De plazos no quiero hablar. Por mi parte seguro que va a ser lo mínimo, pero la recuperación ósea es una incógnita y puede suponer de dos meses hasta ocho, nueve, o algunos casos más graves que acaban en quirófano. Mejor ni pensarlo, de hecho estoy seguro que será más rápido de lo que creo, pero también que llevo casi dos meses parado y la situación no ha avanzado casi nada.

De las causas ya hablaré más adelante. Son muchas, algunas complejas, y todavía estoy analizando y sacando conclusiones. Tampoco tengo ganas de justificar nada, la verdad. Los que quieran aprovechar para decir que era lo normal, que mucha tela y que esto no conduce a nada que aprovechen ahora. Desde luego que estas lesiones no aparecen por estar sentado en un sofá viendo la tele. Me ha tocado, y como me ha dicho la fisio, son cosas del deporte y de la suerte de cada uno.

Total, que aunque estoy bastante tocado no voy a morirme de esto. Tengo mucha gente que me apoya, sobre todo mis super piratas, y antes de lo que se crean estaré pegando botes y dando codazos por esos montes junto a ellos.