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viernes, 9 de mayo de 2014

Volviendo a la vida de corredor...para la bueno y lo malo

Ha sido un mes de normalidad, de no pensar en lesiones o recuperaciones del pasado. Sólo ese pequeño pensamiento de temor en la cabeza que tardaré en olvidar, pero físicamente bastante bien, al menos en la parte de la lesión.

Después de los últimos esfuerzos las dos semanas siguientes fueron de tranquilidad. Tiradas de 10 o 12 kms con buenos ritmos y a pulsaciones controladas. También hice alguna de 20 buscando el fondo que es donde noto más carencias. En Semana Santa alguna ruta familiar por la zona de Vejer y Barbate para estirar piernas y una salida de 15 kms en una escapada mañanera.

La semana pasada hice algo de montaña con una excursión muy bonita que hicimos con los amigos y los niños por la sierra de Grazalema. A ver si se enganchan a esto que merece la pena. Aproveché entonces para hacer una subida express al Simancón, pico de 1600 metros, por lo que lo tomo como un entreno más.

Con Dani y Alain en el Simancón
Al día síguiente me fui para Facinas para un buena tirada junto a Inma y Falín. Fueron 20 kms con 800 d+ con unas vistas preciosas en un terreno muy chulo pero tambíén muy pedregoso. Tanto que se supone que me di un golpe con alguna piedra (además de caerme en lo más llano...) y al terminar me dolía mucho en un punto de la planta del pie. Lo cierto es que he terminado en el podólogo y tengo un hematoma bastante fuerte con líquido que la fisio me está intentando quitar antes que se encapsule y tengamos más problemas.

Con Inma y Falín en Facinas
Así que en esas estamos desde entonces. He podido ir al gimnasio pero de correr nada de nada. Este fin de semana supongo que también lo pasaré en blanco antes que arriesgar y la que viene es nuestra feria, así que habrá que compaginar todo...

Ya tengo objetivo a corto plazo, y es la Animal Trail el próximo 25 de mayo, carrera de montaña de cierto nivel a la que nos hemos inscrito varios del club. Vamos a la modalidad de 36 km con 1.500 d+. Me hubiera gustado haberme preparado algo más, sobre todo en desnivel, pero lo del pie me ha parado a la mitad. De todas formas iré en "modo tranqui" y también me servirá para calibrar cómo estoy.

Según como acabe decidiré el próximo objetivo, que será en junio. O las 7 playas de 50 kms que ya hice hace un par de años o el Trail Amanecer de Huelva al Rocío de 60 kms y nocturno con el amigo Falín que ya está inscrito. Ya veremos.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Sigo dando pasos

Parecía que todo estaba hecho, que la pubalgia estaba curada, pero yo sabía que no era así. En mi última entrada ya fui bastante cauto porque sentía que no todo estaba bien. Mucho mejor, pero no al cien por cien. Mis ejercicios estaban dando sus frutos y las molestias casi habían desaparecido pero al correr no iba cómodo.

Aconsejado por mi fisio Silvia contacté con Rubén, un preparador físico, y me puse en sus manos. Me apunté también al gimnasio donde trabaja para poder estar más cerca. Desde entonces llevo dos meses realizando unas tablas de ejercicios que me ha diseñado a medida que incluyen musculación, elongación, potenciación y movilidad de toda la zona pélvica, lumbar y piernas en general.

La mejoría en el primer mes fue importante y empecé a rodar al terminar cada sesión unos veinte minutos en la cinta del gimnasio. Después también volví a a rodar suave en asfalto con buenas sensaciones. Terminaba algo cargado en aductor y cadera derecha pero con descanso y fisio me recuperaba.

Todo iba sobre ruedas, y el 1 de diciembre decidí inscribirme a una carrera. Fue un acto simbólico, ya que justo un año antes hicimos la Trail Pirata y fue la última vez que me puse un dorsal, ya lesionado aunque sin saber el alcance. Sabía que no era lo más adecuado pero quise hacerlo como una forma de reaparecer, de empezar a creérmelo, y más con casi todos mis compañeros y amigos del club que también estaban inscritos.

Fueron 9 kms que para mi estado resultaron demasiado duros. La carrera en sí la llevé bastante bien, acompañado de Paco y Antonio, pero a un ritmo demasiado alto, sobre los 5' el km en terreno arenoso y con cuestas, ya que era un cross. Pulsaciones altas y un último km muy largo, lo normal en estas situaciones, pero no terminé "desfondado ni medio cojo".

Lo malo vino después, ya que las molestias sí fueron fuertes en psoas y aductores. No estaba acostumbrado ni al ritmo, ni al terreno, ni al desnivel. Incluso creí que los dolores me afectaban al pubis apareciendo muchos fantasmas en mi cabeza. Mi recaida fue casi más psicológica que física.

De nuevo en manos de la fisio he tenido que recuperar lo perdido dejando de correr ni siquiera en la cinta y limitándome al gimnasio. Ahora la cosa de nuevo está mejor, en esta semana me he estado probando muy suave y las sensaciones son buenas. Eso sí, continúan las sobrecargas en aductor y psoas derecho. Próxima semana nueva revisión de plantillas, y ya es la cuarta.

Resumiendo, que no acabo del todo con la maldita lesión. El dolor en el pubis ha desaparecido, eso es lo mejor, y noto que recupero el tono poco a poco, pero también sé que no puedo descuidarme ni confiarme. Seguiremos insistiendo. Ya me queda menos.

jueves, 24 de octubre de 2013

Mi reto de correr

Nunca tuvo tanto significado el título de mi blog. Cuando correr deja de ser algo normal, no sólo como actividad deportiva regular sino como una mera forma de desplazarse, se convierte en un reto. Esa es la sensación que he tenido en estos meses con mi lesión, y que tanto trabajo me está costando superar.

Hace mucho que no escribo, y no porque me haya desanimado o abandonado. Ni siquiera esto tiene una explicación clara. Simplemente me relajé. Llegó un momento en que no avanzaba y decidí no presionarme en nada relacionado con correr. Una de ellas fue el blog. Así de fácil. Dejé de entrar en las páginas de los amigos y de contar los días sin poner alguna entrada en el mío. Cuando tuviera algo distinto que contar, bueno o malo, lo haría. Si tuviera ganas.  Y bueno, aquí estoy.

He avanzado mucho. No he parado de hacer ejercicios, he cambiado otra vez de fisio, he seguido con mi bici de montaña y hasta he contactado con un preparador físico. El resultado es que el pubis ya casi no molesta, aunque en la zona de la cadera derecha tengo algo de dolor. Me dicen que puede ser trocanteritis y me lo están intentando corregir con las plantillas.

Los avances son muy lentos pero en estos meses sí son muy perceptibles. He comenzado a "medio correr" en intervalos de correr y andar. Ya estoy haciendo unos 8 kms y no termino muy mal, aunque con esas molestias que antes decía. Por eso no me atrevo a decir que "estoy curado". El miedo a recaer está ahí y no quiero pasarme de optimista. Han sido 10 meses con muchos momentos que en otra entrada sí quiero explicar. He pasado por varias fases y reconocerlas creo que puede ayudarme en el futuro y a los que por desgracia se topen con una lesión de este tipo.

Ahora estoy inmerso en la II Trail Pirata Sierra San Cristóbal, la carrera de nuestro club, que organizamos por segundo año aunque esta vez "por derecho", con todos los permisos, seguros y autorizaciones del mundo mundial. Las inscripciones, a pesar de aumentarlas de 300 a 350, se nos agotaron 40 días antes de la prueba que es el 10 de noviembre. Estamos trabajando mucho y muy duro, y espero que todo salga en esa línea. No podemos defraudar.

Por último pediros perdón a tantos amigos a los que he dejado en stand by, aunque no os he olvidado. Muchos me han mostrado su interés por otros medios, pero sé que todos habéis estado ahí. Al igual que tantos con los que me veo y que me soportan. Espero poder daros la tabarra otra vez.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Sigo avanzando

Tras seis meses de pura lesión sigo en la brecha. Ya no hay plazos, no hay presión, no hay forma física, pero sí hay esperanza. En el último mes he tenido algunos avances que hacen que piense que estoy en el camino.

El principal es que he cambiado de fisio y ahora es Selu de Beiman el que me trata. La verdad es que con la chica que me trataba hasta ahora habíamos llegado a una especie de bloqueo y a pesar de sus esfuerzos, que han sido muchos, no se avanzaba. Selu ha conseguido aislar y rebajar la lesión dándome muchas ilusiones. Sin embargo, pese a que en las dos sesiones iniciales todo se centraba en el psoas, después ha ido "moviéndose" a los estabilizadores de la cadera y a la inserción del recto anterior del abdomen. Parece que se ataca una zona y vuelven las molestias a otra, por lo que están buscando la causa principal, que parece que podría ser la pisada.

Así que la semana pasada me puse en manos de un podólogo especialista con mucho prestigio por aquí, Miguel Saldaña. Me ha hecho el estudio de la pisada y me ha dado algunas explicaciones que me han convencido bastante. La pronación no es algo genérico que se pueda curar con unas zapatillas y ya está. Probablemente esté arrastrando carencias en la pisada que se han ido acentuando con la acumulación de kms y se han ido hacia arriba al fortalecer las piernas. Lo cierto es que en dos semanas tendré mis plantillas.

Sigo con los ejercicios diarios que ahora son casi todo estiramientos, y muy centrados en psoas y aductores. También he tenido una toma de contacto con la EPI, que es una técnica que se utiliza en problemas de tendonipatías con buenos resultados. Básicamente consiste en dar unas descargas eléctricas con una aguja en la zona afectada para "destruirla" y que se regenere. En principio debe hacerse cuando tenga más localizada la lesión, por lo que seguramente volveré a enfrentarme con ella en más de una sesión "divertida".

Y también he seguido saliendo con la bici de montaña. Está siendo mi vía de escape. Aunque sólo una vez en semana me sirve para tener contacto con el exterior y con el mundillo runner y para evadirme un poco. No suple en absoluto a correr ni mejora mucho la forma física pero es lo que hay. Espero seguir contando buenas noticias en breve.

jueves, 25 de abril de 2013

Un largo camino...

La pubalgia y yo ya vamos para cinco meses juntos, y eso que no me gusta su compañía. Sigo en la lucha, no me he dado por vencido ni lo haré. He hecho y probado todo lo que me han recomendado y seguiré haciéndolo. He sufrido y padecido esta situación de paro deportivo, sobre todo mentalmente, pero también he aprendido a convivir con ello y a sobreponerme. Me ha costado, pero una vez encajado el golpe y sabiendo que el camino será largo he terminado aceptándolo.

Esta lesión tiene tela de guasa. La evolución es como "la hoja de un serrucho". Hay días en que pienso que casi estoy recuperado y otros en que esto se hará crónico. Ahí está la clave, en no desmoronarse y seguir por el camino.

He convertido mi recuperación en un plan autodidacta, sacando lo que considero que me beneficia y quitando las cosas que no me han aportado demasiado. Mantengo los ejercicios a diario en una tabla que he hecho a mi medida, con más estiramientos y menos abdominales. He reducido las sesiones de fisioterapia, primero porque en la compañía de seguros ya me han puesto problemas, pero sobre todo porque no veo que sean indispensables. He quitado la piscina ya que no me hacía mejorar sino al contrario, además de no cuadrarme nada en mis horarios. Sigo con los masajes Tui-na una vez en semana, que creo que sí me están beneficiando.

La novedad más importante es que he empezado a hacer bici de montaña. Lo he probado y al menos parece que no me perjudica. No he salido todavía muchas veces pero incluso creo que veo mejorías al mover las piernas. Y por supuesto, me servirá o para recuperar algo de forma o para que no caiga más. Es la vía de escape que he encontrado y que mantendré como complemento para cuando vuelva a correr.

La sensación en general es que he mejorado. La molestia en el pubis es ahora al realizar apoyos y giros bruscos, un pinchazo en la zona. No es el dolor de fondo anterior. Los aductores y zona pélvica también tienen más movilidad aunque persiste algo el bloqueo, sobre todo en la parte derecha. Puede ser que esté volviendo atrás, al principio de la lesión. Espero que sea así y que pueda localizarla y acabar con ella. Todo hace indicar que parte de la zona lumbar y se ha ido dirigiendo hacia abajo en la cadera produciendo la descompensación y luego la osteopatía de pubis.

Lo cierto es que el camino hasta ahora ha sido largo y no tengo claro si lo que me queda es mucho o poco. Por lo pronto me monto en la bici a ver si se me hace más corto. Siento no estar más cerca de vuestros blogs ya que aunque os leo de vez en cuando me he relajado un poco. Y por cierto, mucha suerte en Mapoma a muchos de vosotros...

miércoles, 27 de marzo de 2013

Algunos cambios

Mis entradas cada vez son más espaciadas, pero no hay ninguna novedad importante y no me gusta el auto machaque ni la compasión general. Sigo en el mundillo runner, leo y participo en lo que puedo, y mis amigos también siguen encima mía, cosa que les agradezco, pero como uno más del grupo. Ser pirata es lo que tiene...compañerismo por encima de todo.

En el tratamiento han habido algunos cambios: he tenido un par de visitas más a la traumatóloga con radiografía y telemetría de la pelvis incluidas. Han confirmado el diagnóstico de la osteopatía de pubis y se ha descartado problema biomecánico relacionado con cadera o fémur. En cuanto al plan de trabajo hasta la semana pasada fue igual de intensivo, pero ahora me han recomendado un par de semanas de "descanso". No haré fisioterapia, no iré a piscina y he reducido la tabla de ejercicios. Sólo estoy haciendo los estiramientos, por lo que la sesión de una hora se reduce a media y no cargo tanto los abdominales.

Otro cambio bastante importante es que he empezado a ir a un terapeuta que hace técnica de masaje Tui-na. Ya os contaré en su momento más de estas técnicas de masaje chino con más de 2000 años de antigüedad. De momento llevo dos sesiones y Gabi, que así se llama, es bastante optimista (demasiado diría yo). Está haciendo todo lo posible para que llegue mi recuperación, añadiendo a las dos horas de sesión de masaje y estiramientos unas bandas de kinesio y también Auricupuntura. Era algo escéptico con estos temas pero "para ganar hay que creer", y voy a hacerlo. Todo sea por la causa.

Por otro lado no dejo de estar al tanto de carreras y entrenos de todos. Tuve la suerte de "compartir y contar" la hazaña que Jose hizo en el Ultra Trail Bandoleros, con unas condiciones dantescas acabando en 24 horas y el puesto 13 de los 300 que salieron y tan solo 114 finalizaron. Una bestialidad al alcance de pocos, algo de lo que estamos orgullosos sus amigos.

Hoy también se ha producido un hecho muy importante para mí: he cedido mi dorsal para los 101 kms de Ronda. La decisión de no correrla ya estaba tomada hace tiempo, aunque ahora es más que lógica, y la persona que lo llevará estoy seguro que lo hará muy dignamente. No tanto por el resultado que haga, que también será bueno, sino porque lo disfrutará como yo lo hubiera hecho. Será un pirata y llevará parte de mí con él.

¿Cómo estoy? Prefiero ser conservador y decir que "no estoy peor". Es complicado observar progresos y una evolución clara, aunque en general creo que voy para adelante. En estas próximas semanas podré sacar más conclusiones. Lo que sí he ganado es algo de confianza a base de ir quitándome presión. La pérdida de forma y no tener un horizonte marcado han dejado de ser mi principal preocupación y obsesión. Sé que saldré antes o después y lo que estoy aprendiendo es a ver las cosas de forma diferente. He empezado a sumar en lugar de restar con esta situación y me está haciendo más fuerte. De todo se aprende.

domingo, 3 de marzo de 2013

Poco que contar y mucho que ver

Pues eso, que no tengo muchas noticias que dar. Sigo con el mismo plan de fisio, ejercicios, piscina y medicamentos. Sigo sin perdonar ni un día. Sigo viendo el tiempo pasar, y a veces lo hace muy lento. La lesión sigue estando ahí, y aunque parece más localizada  cualquier gesto o movimiento de carrera o paso largo me hace recordar que las molestias en el pubis no desaparecen. Tengo visita al traumatólogo en dos semanas y a partir de ahí ya veremos.

No quiero empezar a impacientarme pero la indefinición es lo más duro de afrontar. No es cuestión de mucho o poco tiempo, eso es relativo, sino de cuánto. Hablarme ahora de semanas es insignificante, incluso de meses. El problema es no saber cuándo empezaré a ver algo de luz. Bueno, me he desahogado un poco, pero no pienso desistir. Sigo y seguiré en la lucha.

Esto me está sirviendo para  darme cuenta de lo poco que se valora el bienestar y los buenos momentos. Sólo hablando de running, echo tanto de menos aquellos rodajes suaves por la campiña viendo atardecer, las salidas por la sierra de fin de semana  o incluso los trotes cochineros por la ronda este. Me preguntaban hace poco por volver a competir y pensaba que me conformaría sólo con rodar y echar un buen rato con mis amigos.

Mientras, os sigo a todos en vuestros blogs y redes sociales. Más que para ponerme peor me sirve para no perder contacto y seguir unido al mundillo, aunque es verdad que los amigos no dejan de animarme y contar conmigo. Me alegro que casi todos hayáis conseguido vuestros logros en la maratón de Sevilla, desde los más ambiciosos a los menos. Sólo prepararse y participar en la prueba tiene todo el mérito. Mucho ánimo, Paco. También sigo a los que estáis en plena preparación de Barcelona y Madrid, a Manuel Robaina y su Transgrancanaria, a Andrés y el UT Les Fonts, a Antonio y su Ironman de Frarnkfurt, y a tantos otros.

Además quiero hacer mención especial a mis amigos y compañeros de club, los piratas. A todos ellos por seguir ahí día tras día, preocupándose y contagiándome su buen rollo. A Iván para que vuelva pronto después de su percance en la última carrera, que tiene muchos trofeos y medallas que ganar. A Falín, por todo... Y por supuesto a José María, que el próximo fin de semana se enfrenta a una de las pruebas ultras más duras del panorama nacional, el Ultra Trail Bandoleros. Serán 146 kms y casi 11.000 metros de desnivel acumulado, pero apuesto por él. Mucha suerte, amigo, eres un fuera de serie.

sábado, 16 de febrero de 2013

Las causas de la / mi pubalgia

He leído mucho sobre la osteitis de pubis o pubalgia últimamente. Muchas visitas a páginas de medicina, deportivas, foros de opiniones, blogs particulares, etc. Mucha información en distintos sentidos, algunos no muy positivos, pero que me han ido aclarando el alcance de esta lesión y su dificultad, no sólo en su recuperación, sino en el diagnóstico y la identificación de las causas.


De lo mucho que he visto algunas de las descripciones teóricas sobre las causas de la pubalgia son las siguientes:
Factores intrínsecos: Acortamiento de los miembros inferiores, displasia de cadera, hiperlordosis lumbar, espondilolisis, deficiencias de la pared abdominal.
Factores extractos: Mala calidad del terreno deportivo (resbaladizo o pesado), sobreentrenamiento, mala programación del entrenamiento, mala realización del calentamiento y estiramiento deportivo.

Otra más breve y resumida:
La pubalgia tiene como causa más frecuente un desequilibrio entre los músculos oblicuos insuficientes y los músculos aductores hipertonificados.

Algunas tras relacionadas con el fútbol pero que se pueden aplicar también al running:
Entre las posibles causas que dan lugar a una pubalgia se encuentran el sobreesfuerzo en el abdomen y aductores o el golpeo al balón al realizar centros o disparos a puerta, estos gestos pueden provocar una descompensación entre dichos músculos o una sobrecarga en los mismos que deriven en la pubalgia.
La disputa de un número demasiado elevado de partidos o entrenamientos sin el necesario descanso puede conllevar una lesión de este tipo. Igualmente, el cambio frecuente de superficies de juego (pasar de terrenos blandos a duros o viceversa) o una mala preparación física puede causar este problema.
Por último, una caída brusca sobre los pies (como al realizar un salto y ser descompensado en el aire) o la realización de gestos técnicos defectuosos o forzados podría llegar a provocar una pubalgia. 

Todo esto es la teoría. Si analizo mi experiencia sí puedo llegar a algunas conclusiones, aunque hasta que no termine de recuperarme serán provisionales, ya que conforme avanzo en ella descubro nuevas cosas:

  • Factores intrínsecos o biomecánicos: no tengo pruebas médicas que apunten a esta causa y los otros factores sí parecen más relacionados. En cualquier caso los pronadores tenemos más probabilidades de caer en esta lesión según he leído. De todas formas no descarto alguna prueba de caderas. 
  • La calidad del terreno deportivo está claro que influye negativamente. No es lo mismo correr por una calzada que por una pendiente llena de piedras e ir dando saltos.
  • Los entrenamientos. Por supuesto que han sido muchos, de mucha distancia y sobre todo, duros. Pero no puedo decir que me sintiera sobreentrenado. Al introducir este año el gimnasio me sentía más fuerte de piernas y lo he notado. 
  • Estiramientos: soy de los que no perdonan ni uno. Antes de correr y sobre todo después. Siempre los he hecho, y por supuesto incluyendo los aductores. Que no eran suficientes o mal ejecutados tampoco lo creo. De todas formas es algo a reforzar, ya que nunca sobran.
  • Abdominales: aquí sí creo que puede haber algo. Los he hecho, y muchos, casi después de todos los  entrenamientos. El problema es que los he realizado a la antigua, o como nos han enseñado a todos, tirando de piernas para los superiores o levantándolas para los inferiores. Esa forma de hacerlos provoca que usemos mucho el psoas y la zona pélvica, por lo que se contribuye a cargarla aun más. Hacía tiempo que notaba las molestias al hacer los inferiores sobre todo pero yo seguía y seguía. La rotura de fibras inicial del oblicuo puede responder a esto.
  • Mala programación: puede ser. He hecho pruebas duras todo el año y no he descansado "de verdad" casi nada, pero sin embargo he repartido esa carga a lo largo de los meses y no me he sentido mal. Pero eso fue así hasta octubre. A partir de esa fecha, justo después de la carrera del Gato en la que llegué muy reventado a meta con calambres no paré lo necesario. Al mes y medio tenía Jarapalos y para prepararlo hice varias salidas seguidas con mucha distancia y desnivel. Arcos, Pinsapar, Albarracín, y de la última al Puerto del Boyar ya salí resentido. Antes de Jarapalos el dolor en el pubis ya estaba apareciendo y probablemente en la carrera terminé de romperme.


Todo esto son conjeturas. La razón principal, por correr, claro. Y correr mucho por desniveles, pues peor. Y no descansar, también. Pero son razones simples y no suficientes. No todos los que hacen montaña o ultras caen con una osteopatía de pubis. El factor suerte también influye. Yo he jugado mis cartas, y aunque me he machacado mucho también he sido meticuloso con los entrenos, estiramientos, abdominales, masajes, etc. Pero me ha tocado. Lo que quiero es sacar conclusiones para que no me vuelva a ocurrir, más que para culparme o pedirme explicaciones.

Mientras le doy al coco, que ahora tengo tiempo y mucho para hacerlo, sigo con la recuperación. El plan de trabajo que ya os expliqué con fisio, ejercicios, piscina y medicamentos. He añadido algunas cosas y no he perdido ni un día. Está siendo duro. Casi le dedico más tiempo ahora que cuando entrenaba.

Mi estado en resumen diría que no ha empeorado. Estoy mejor que hace dos meses y medio cuando me lesioné y que hace un mes cuando empecé el tratamiento específico de la pubalgia. Pero las molestias no desaparecen del todo. Cada vez más aisladas, en una zona concreta, en la parte abdominal baja. El trabajo se está notando. El próximo miércoles tengo nueva cita con el traumatólogo. Ya veremos.

domingo, 3 de febrero de 2013

Mi lucha con la pubalgia

Prometí no hundirme y en eso estoy. Pese a tener malos momentos, desde el primer día del diagnóstico o incluso antes tenía claro que habría que trabajar y esforzarse. Y seguramente más que para preparar un ultra, sobre todo porque los resultados no van a ser ni rápidos ni evidentes.

El objetivo en el duro encuentro con la osteopatía de pubis es doble. Por un lado conseguir el equilibrio de la zona pélvica, ya que hay una descompensación de aductores, abdominales y demás músculos de la zona (psoas, lumbares, etc.). El otro es curar la inflamación o edema que se ha producido en la membrana ósea, en la sínfisis del pubis, y que al estar en un lugar tan profundo es lo más complicado.

El plan de trabajo que sigo escrupulosamente es el siguiente:

  • Fisioterapia: Lunes, miércoles y viernes. Mi fisio Asun se lo está currando con sesiones que incluyen desde masajes de descarga y estiramiento hasta técnica craneosacral (método Poyet) o acupuntura. Media hora seguida de ultrasonido y aplicación de hielo en la zona. Antes de todo eso también recibo otra media hora de magnetoterapia.
  • Piscina: No era mi intención ni me apetecía demasiado, pero ante la insistencia y consejos de casi todo el mundo he dado el paso. La verdad es que si quería hacer algo de ejercicio para mantener la forma era la única salida. Agradecerles a Antonio por su interés y a Sergio por su ofrecimiento para acudir a sus instalaciones donde voy martes y jueves. Una horita, no mucho, pero en la que aprovecho para hacer algo de cardio "mientras intento flotar".
  • Ejercicios: Hago dos tablas de lo más completas para lograr el buscado "equilibrio pélvico". Los días que no hago piscina empleo la más dura: empiezo con estiramientos y sigo con abdominales, trabajo de aductores y abductores, estabilizadores, glúteos y lumbares, para terminar con más estiramientos. En total una hora con más de 700 repeticiones. Los días de piscina hago otra tabla algo más suave con abdominales isométricos y luego estiramientos por elongación en posturas excéntricas (en otra entrada los explicaré pero suenan bien, ¿verdad?). Se hace pesado pero llevo 15 días en los que no he perdonado ni uno, y prometo seguir así. 
  • Medicación: Antinflamatorios (Celebrex) mañana y tarde después de las comidas, y un relajante muscular al acostarme (Sirdalud). 

La próxima cita con el traumatólogo será a final de mes. ¿Cómo estoy? Bueno, no estoy peor que hace 15 días. Supongo que algo mejor, pero la lesión no es un dolor localizado que puedas sentir y calibrar fácilmente. Sé que me queda camino, pero seguiremos trabajando con todas las fuerzas y lo que tenga que ser será. Lo más duro ahora mismo es la lucha con la cabeza. Estar parado es difícil de asumir, pero hay que ser positivo y relativizar las cosas. Todo pasará antes o después.

Quiero agradeceros a todos, a los más cercanos y a los menos, vuestras muestras de apoyo y comprensión en estos momentos. Todo han sido ánimos y buenos deseos, y eso también te hace ver que merece la pena sentarse a contar otras cosas que no son entrenos y carreras.

miércoles, 23 de enero de 2013

Estoy jodido...pero no hundido

Se han confirmado los peores pronósticos. Lo que el traumatólogo esperaba descartar al final es lo que tengo: osteopatía de pubis. Ha sido un mazazo porque no lo esperaba. Tampoco era normal el tiempo que llevaba parado y con fisioterapia sin mejorar. Ahora que muscularmente estoy más descargado y la lesión "aislada" sí noto el dolor en la zona púbica, en el bajo abdomen, muy profunda.

El resultado de la resonancia me lo dieron el viernes y hasta que hoy me ha visto el médico he tenido tiempo para ir asumiéndolo (más o menos...). También me vio mi fisio el lunes pasado y ya me ha dado su punto de vista y el plan de trabajo para las próximas semanas. Menos sesiones pero más intensas cada dos o tres días  y un fuerte trabajo de estiramientos y abdominales diario. Ya he empezado con ello.

El médico ha relativizado la lesión. Dice que el hueso no está muy afectado. Lo fundamental es tener paciencia y por supuesto descanso deportivo. De correr ni hablar y bici tampoco lo aconseja. En todo caso natación y suave, pero de momento el agua no entra en mis planes así que iré más al gimnasio para hacer tren superior y no perder demasiado la forma. Además continuo con los antinflamatorios y dentro de un mes nueva visita para evaluar los avances.

De plazos no quiero hablar. Por mi parte seguro que va a ser lo mínimo, pero la recuperación ósea es una incógnita y puede suponer de dos meses hasta ocho, nueve, o algunos casos más graves que acaban en quirófano. Mejor ni pensarlo, de hecho estoy seguro que será más rápido de lo que creo, pero también que llevo casi dos meses parado y la situación no ha avanzado casi nada.

De las causas ya hablaré más adelante. Son muchas, algunas complejas, y todavía estoy analizando y sacando conclusiones. Tampoco tengo ganas de justificar nada, la verdad. Los que quieran aprovechar para decir que era lo normal, que mucha tela y que esto no conduce a nada que aprovechen ahora. Desde luego que estas lesiones no aparecen por estar sentado en un sofá viendo la tele. Me ha tocado, y como me ha dicho la fisio, son cosas del deporte y de la suerte de cada uno.

Total, que aunque estoy bastante tocado no voy a morirme de esto. Tengo mucha gente que me apoya, sobre todo mis super piratas, y antes de lo que se crean estaré pegando botes y dando codazos por esos montes junto a ellos.

domingo, 13 de enero de 2013

No termino de arrancar

A finales de año, con la lesión del oblicuo casi superada, comencé a rodar. Fueron salidas muy cortas, de 5 a 8 kms y a ritmos también muy suaves. El 31 también me permití "el lujo" de correr la San Silvestre Jerezana, que por cierto fue todo un éxito, donde pude saludar a muchos amigos corredores. También hice mi particular despedida de mi club de origen, el DBM, corriéndola con su camiseta.

San Silvestre Jerezana rodeado de amigos

Después hice otros dos rodajes donde me exigí algo más, y ahí me di cuenta que la cosa no marchaba bien. En cuanto subí un poco el ritmo, y hablo de 5:15/5:20, las molestias en los abdominales volvieron a aparecer. Como no había terminado con las sesiones de fisioterapia, Asun (la fisio que ha seguido conmigo una vez que Noelia se fue de vacaciones) comprobó que aunque el oblicuo estaba bien seguían habiendo zonas con problemas (recto anterior, por ejemplo) por lo que me recomendó una nueva visita al traumatólogo.

El jueves pasado fui a la consulta, esta vez a un traumatólogo especializado en deportistas de la clínica Beiman donde estoy yendo a la rehabilitación, y el diagnóstico dice que parece ser una pubalgia provocada por una tendinopatía de adductores. Me ha pedido también una resonancia magnética (que me hacen el miércoles) para descartar una poco probable (según él) osteopatía de pubis. Además tengo que tomar unos antinflamatorios bastante fuertes dos veces al día y un relajante muscular por la noche. Además, otras diez sesiones de rehabilitación más centradas en los adductores y por supuesto, reposo deportivo: nada de ejercicio de piernas.

Al parecer tengo los adductores muy tensionados, fruto de la carga de este año y probablemente de la falta de estiramientos o de una buena descarga muscular. También el tipo de ejercicio es clave, ya que subir cuestas ejercita mucho más esos músculos de las piernas. Esto hace que se produzca una descompensación con la zona abdominal provocando esos dolores e incluso la rotura de fibras del oblicuo.

Ya he empezado con esas sesiones con masaje de descarga sobre los adductores dichosos y estoy viendo las estrellas, pero creo que están siendo efectivas.

No voy a extenderme mucho más. Mi estado anímico no es demasiado malo a pesar de todo. La creación de nuestro Club Trail Pirata está ayudando a sobrellevar este periodo que se me está haciendo, ahora sí, realmente largo. Me preocupa la inactividad, el tiempo que sigue pasando sin poder hacer nada y sobre todo no saber hasta cuando seguiré así.

Los planteamientos de este año eran claros y, aunque todavía lejanos, empiezo a temer por ellos por falta de tiempo y preparación. Ni siquiera quiero hablar de ellos, pero los 101 en mayo es lo primero que tengo en mente después de una tortuosa inscripción. En cualquier caso lo primero es recuperarse y después planificar bien la temporada para evitar caer de nuevo en este "bache". Mantendremos la paciencia.

sábado, 29 de diciembre de 2012

28 días después

Desde el 1 de diciembre en la Trail Pirata no me ponía las zapatillas. Esta mañana he vuelto a hacerlo y he visto el amanecer corriendo. Mi fisio me dio ayer permiso para probarme y así ha sido. Sólo 5 kms, ritmo "cochinero dulce", empezando a 6.30 y acabando a 5.30, y con unas pulsaciones medias de 144 más que aceptables.  La lesión parece que está casi a punto. Tirantez abdominal y de caderas que ya esperaba. Tantos días de inactividad pasan factura pero no me he notado mal en general. Me queda bastante para volver al camino, pero he vuelto a correr y eso me hace feliz.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Días de fisio, turronning y piratas

Ya son más 20 días sin correr. Continúo con mi lesión (rotura de fibras del oblicuo) y la rehabilitación con fisioterapia. Voy casi todos los días y en las sesiones me dan un masaje, ultrasonidos, calor y frío. He mejorado mucho, del dolor agudo inicial en la zona he pasado a una molestia más difusa y los movimientos abdominales tampoco me duelen como antes. Sólo con un estornudo veía las estrellas y ahora eso ha desaparecido.

De todas formas me quedan al menos un par de semanas incluyendo estiramientos y fortalecimiento, según la fisio que me trata, Noelia, pero tampoco se atreve a poner fecha. Mi idea era "reaparecer" el 31 en la San Silvestre que organizan los amigos del Maratón Jerez, pero me temo que no va  a poder ser. Este retraso creo que también va a afectar a mis planes de correr la maratón de Sevilla, así que tendré que esperar para decidir si correrla aunque sea en plan entreno largo.

Ni siquiera me he atrevido a darme una pequeña carerrita por probar ante el riesgo de romperme si las fibras no están regeneradas, así que tengo una sensación de incertidumbre de la fase en la que me encuentro. Por un lado estoy mucho mejor de molestias, pero por otro no han desaparecido al hacer determinados movimientos.

Son muchos días sin hacer nada, totalmente prohibido por la fisio, así que aprovechando la época navideña y las fiestas que vienen me estoy dedicando al turronning, copiando el término que el amigo Manuel me puso en un comentario. Básicamente consiste en relajación total, tanto alimenticia como física y mental. Esto me pasará factura en mi vuelta, pero tampoco está mal de vez en cuando darle libertad al cuerpo. Este fin de semana tengo además zambomba y comida con los amigos, así que más leña al fuego.

Y por último, en estos días hemos tomado una decisión importante algunos miembros del club en el que corremos, el DBM, y ha sido salir de éste para seguir por el camino que últimamente nos habíamos marcado en la senda del trail y ultratrail. No se puede hablar de ruptura porque no es una salida acordada y creo que en general entendida por la mayoría. Seguiremos en contacto y seguro que coincidiremos en muchas carreras.

Ha sido una decisión dura para mí. Todo lo que he hecho hasta ahora ha tenido como fondo el DBM, y con muchos de los que quedan tengo una excelente relación que espero poder mantener. Pero el paso creo que había que darlo, ya que la línea que nos gusta no es la propia del club y no podemos obligar a los demás a seguirla. También es cierto que creo haberle dado mucho al club, todo lo que he querido y podido, la verdad.

Lo siguiente, en lo que estamos inmersos, la creación de nuestro club. Aprovechando la reciente organización del trail le hemos llamado Club de Trail Pirata Jerez y espero que podamos desarrollarnos y crecer en el escenario trail y ultra, aunque siempre sin perder de vista los valores de la amistad, que siempre deben prevalecer sobre las obligaciones o los compromisos. Con Falín, Jose, David y Sergio tengo claro que esto será así, igual que con todos los que quieran acompañarnos. Es una nueva aventura y un nuevo desafío para este 2013.


Y para terminar, Felices Fiestas a todos, runners, blogueros y lectores, y que en 2013 podamos seguir haciendo rutas, gastando zapatillas, contándolo y leyéndolo.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Final de año en el dique seco

Ha sido un año muy intenso. Muchos entrenos y sobre todo muchos kilómetros. Mucho disfrute y mucho sufrimiento. Al final todo tiene un límite y mi cuerpo dijo ..se acabó lo que se daba. Eso sí, de la forma más rara que podía pensar.

La carrera del Gato de octubre en Benaoján fue mi pico de forma. Creo que no llegué al 100% pero estaba cerca, y aunque mi objetivo último era Jarapalos me encontré muy bien y le di caña al cuerpo. Fue mi mejor carrera y mi mejor resultado pero también en la que más agoté y apuré mis fuerzas. Llegar a meta con calambres en las dos piernas lo dice todo después de más de 46 kms.

Km 30 del Gato y a tope

La recuperación después de esa paliza no fue fácil, pero supongo que por la buena forma adquirida me repuse mejor de lo que pensaba y en menos de una semana ya estaba por el monte entrenando de nuevo. Es más, seguí un mes realmente fuerte en cuanto a kilometraje y desnivel, con el Pinsapar y el Puerto del Boyar incluidos. De todas formas ya estaba en bajada. El derroche en el Gato había que pagarlo y en Jarapalos no iba a llegar de rositas. Iba bien de fondo y resistencia pero muscularmente tenía bastantes molestias, con un gemelo muy tocado (según mi fisio con alguna micro rotura) y los cuadriceps también cargadísimos.

Un par de días antes de Jarapalos salí a hacer un rodaje suave con Jose, recién llegado de Londres, y noté unas molestias muy extrañas en la zona abdominal. Tanto que casi las ignoré. Esa misma semana había notado algo pero pensé que podían ser incluso gases. Corrí Jarapalos, con muchas precauciones al principio con el gemelo, pero sin grandes problemas. Correr en equipo me ayudó a no exprimirme al máximo, aunque hubo que sufrir en una prueba de esa envergadura y ya el cuerpo recibió el último gran machaque del año.

Acabé muy cansado de todo. A nivel muscular y articular y sobre todo orgánico. A pesar de todo, tras una sesión de fisio y cinco días después pretendí hacer un pequeño rodaje al tran tran para ver cómo estaba. Y sorpresa, no iba muy mal de piernas o de cardio, pero el dolor abdominal era casi insoportable. Cada bote al correr era un pinchazo tremendo. No sé ni como hice casi 8 kms y llegué a casa casi andando. Empecé a buscar por internet (gran error) y me topé con la osteopatía de pubis. Llamada al fisio y sesión urgente más otros días de descanso. Después otro trote y no hay mejoría. Me preocupo de verdad.

Justo en esos momentos estamos en plena preparación de nuestro Trail Pirata, lo que me sirve de distracción para no pensar en la lesión. Incluso en esa semana hice un par de veces el recorrido de la carrera (17 kms y 450 d+!) para probar el track y enseñarlo después a un voluntario. El dolor continuaba, pero más en llano que subiendo o bajando. Curioso. La misma semana de la carrera tengo cita con el traumatólogo y me diagnostica (aunque sin prueba radiológica ni de ningún tipo) una tendinitis del iliopsoas. Para entendernos, el que une la pierna con la pelvis llegando hasta la columna. Lesión típica de corredor trail por las cuestas, según leo, y que encaja en mis molestias. Me manda reposo total y 20 o 30 sesiones de fisioterapia. Uf.

En uno de los ascensos de la Trail Pirata...

No me lo tomé a mal. De hecho pensé que me vendría bien un parón para recuperar de todo, incluido el coco, muy presionado este año con tantas pruebas de exigencia. Antes de empezar con el fisio me permití correr nuestra Trail Pirata, y aunque no la disputé en cuanto a ir rápido sí que me di la paliza subiendo y bajando posiciones por la parte media y de atrás para controlar un poco el recorrido. Vamos, que llegué muerto a meta. Las molestias seguían e incluso habían aumentado, por lo que ahí me despedí de mis zapas en un tiempo.

Lo que ha venido después en estas dos semanas han sido varias sesiones de fisio en las que a pesar de tocar donde dolía no había mejora alguna. Empezó a dolerme hasta al andar, y esto ya extrañó a los fisios. Al final el diagnóstico parece que era erróneo, y lo que tengo es una rotura de fibras del oblicuo derecho. Increíble.

He llegado tan cascado que cualquier parte en que me tocaran encontraban algo. No dudo que tuviera un bloqueo del psoas en el lado derecho tal como me trataron, y que el tendón ilíaco izquierdo estuviera también fastidiado, al igual que la fascia lata que el día que me tocaron vi las estrellas. Pero el dolor abdominal era otro, y si le busco una explicación es para reirse. Recuerdo que un par de semanas antes de Jarapalos le di bastante caña a los abdominales en el gimnasio, y que empecé a usar la máquina para fortalecer los oblicuos,  esa de la plataforma giratoria en los pies. A partir de ahí aparecen las molestias, así que supongo que hice un mal gesto o abusé de la maquinita dichosa y me cargué alguna fibrita que he ido arrastrando y empeorando con el ejercicio  Además es que seguí haciendo abdominales ese mes a pesar del dolor...bruto que es uno. Total, que aunque le di razones a mis piernas para romperse la lesión aparece en el abdominal.

Hoy ya he mejorado algo, pero me dicen que la recuperación es algo lenta y que antes de final de año no podré hacer nada. No me lo he tomado mal, y estoy aprovechando para relajarme en todos los sentidos. Ni running, ni gimnasio. Descanso, buena alimentación y a liberar la mente de carreras. Me perdí una de montaña en Faraján, me perderé la popular de Jerez, y la San Silvestre probablemente pero espero que a principios de año pueda empezar de nuevo con fuerzas renovadas. El 2013 promete, pero ya habrá mejor momento de contarlo.

sábado, 24 de noviembre de 2012

"L" de Liado y Lesionado

Jarapalos me ha dejado huellas, casi todas positivas, pero también me ha dejado tocado. Ha sido una de las carreras más bonitas pero también exigentes que he hecho, supongo que la que más, y la experiencia ha sido bestial. Conforme han pasado los días y han ido colgando las fotos oficiales en la web de la prueba he podido recordar y disfrutar más de todos los momentos vividos junto a mis amigos, además de constatar que la organización estuvo increíble en una prueba nada fácil de coordinar.


Nuestra llegada en equipo

En cuanto a la parte negativa, totalmente lógico a consecuencia del esfuerzo, la carrera me ha consumido energías, de las que la verdad también llegaba algo justo. He estado una semana "flojo", semi vacío, pero creo que ya me he recuperado después de unos días más relajados en alimentación "reponiendo la despensa".

Había que concentrarse en las bajadas

El recorrido, espectacular

Lo peor es que me ha aparecido una lesión en la zona del bajo abdomen, en el pubis, que aunque no me impide correr me produce un dolor intenso sobre todo en frío. Ya había tenido algunas molestias desde hace varias semanas, incluso antes de Jarapalos, pero se han transformado en dolor. De hecho tras cuatro días de descanso rodé 6 kms y tuve que parar y dos días después lo mismo. Me asusté un poco y fui al fisio. En principio le quitó importancia pero me recomendó muchos estiramientos de la zona de cuadriceps y bajar el ritmo de los entrenos, ya que la tensión que tengo en esa zona hace que haya una descompensación y me duela al extender y apoyar las piernas en cada zancada. De todas formas para estar más tranquilo esta semana voy al traumatólogo para que me vea y me haga las pruebas que hagan falta (placas, resonancia o lo que sea). No quiero arriesgarme a caer en una lesión mayor o crónica, que por lo que he leído (qué malo es internet para estas cosas...) esa zona es muy delicada y propensa a eso.

El esfuerzo mereció la pena

Los entrenos por tanto los he limitado bastante con tan solo dos salidas muy cortas la semana pasada y otras dos en ésta y una sesión de gimnasio en el que no tengo molestia alguna. La lesión no me impide correr y no sufro, pero estoy limitando y controlando mucho el esfuerzo para no estar totalmente parado. Incluso diría que estoy algo mejor que la semana pasada, pero ya me dirá el médico.

Lo que sí me tiene muy liado es la carrera que estamos organizando junto a Falín y David Matraca, el I Trail Pirata Sierra San Cristóbal, que empezó como una carrera entre colegas para probar lo que podía ser algo más en futuras ediciones pero que en su estreno va a ser mucho más seria de lo que imaginábamos. Señal de ello es que hemos tenido que dejar de inscribir gente, estando ahora mismo en 125 corredores cuando dijimos de no pasar de 100 y poder controlar una carrera por nuestros propios medios.

Recorrido y perfil de nuestro Trail, by Falín

El recorrido, diseñado por Falín con toda su imaginación y maestría, las inscripciones (coordinadas magistralmente por Matraca), los voluntarios (de 15 a 20 personas que estarán apoyando el evento en diverso puntos del trazado y en la zona de meta), los dorsales personalizados, el balizamiento y la señalización de la carrera, los avituallamientos (gracias en su mayoría a colaboraciones desinteresadas de algunas marcas como Coca-Cola o Herbalife), la camiseta conmemorativa, las duchas al finalizar (también ha colaborado el gimnasio Jerez Sur), la comida de convivencia con las familias, y muchas más cosas hacen que estemos casi todo el día dándole vueltas al tema para que no se nos escape nada y la semana que viene tengamos que hacer un esfuerzo extra para poner todo en pie.

Mi dorsal, gracias a super Matraca
Es mi primera experiencia en esto y está siendo muy gratificante, cuando todavía estamos a una semana del evento. Junto a Matraca y Falín creo que hemos formado un buen conjunto en el que cada un aporta cosas distintas y el resultado es que estamos creando una carrera con muchos alicientes. Espero que esto sea sólo el embrión de algo mucho más grande, porque le estamos poniendo todas las ganas y el esfuerzo posible. Por si queréis visitar la web creada para la ocasión os dejo el enlace: I Trail Pirata Sierra San Cristóbal

Debido a esto del Trail Pirata casi no tengo tiempo de visitaros a los colegas blogueros así que os pido disculpas. Al menos me está sirviendo de distracción para no pensar en las molestias del pubis que si no me tendría agobiado. El próximo reto es la maratón de Sevilla y el plan que quería hacer debería de empezarlo la semana que viene, cosa que ahora mismo veo imposible. Así que me dedicaré a la carrera y el tiempo y el médico me dirá el camino a seguir después. Paso de comerme mucho más el coco.Ya os cuento...

domingo, 30 de septiembre de 2012

Una semana por la ciudad

Por primera vez en mucho tiempo no he hecho ni un entreno por el campo. Las zapas de trail han descansado unos días y les ha tocado a las Kayano currar por las calles de Jerez. Entre la lluvia y que la maratón de montaña de Jaén se nos llevó a nuestro guía montañero Falín hice un plan de entrenos buscando más el fondo que la fuerza. Creo que es necesario de cara a la prueba Cueva del Gato, donde no sólo habrá que subir cuestas sino también recorrer una distancia de unos 45 kms. Y eso también hay que entrenarlo.

También ha habido novedades respecto a mis dedos del pie. Buenas y regulares. El jueves fui al podólogo de nuevo porque notaba que se me estaba empezando a clavar la uña en uno de los dedos y me confirmó que no parece que vaya a nacer bien y que tendré que visitarlo de vez en cuando para "arreglarlas". Esa es la regular...habrá que concienciarse. La buena es que por fin he pedido mis nuevas Trabuco y en esta semana las pruebo...con otro número más que espero que me hagan olvidar los dolores en los descensos.

Esta semana también he reducido un entreno haciendo 4 rodajes +1 gimnasio. La tirada trail del domingo anterior me dejó algo tocado después de una semana muy dura y decidí descansar por completo el lunes, sobre todo sabiendo que todos los entrenos serían por asfalto. El resumen de la semana de asfalto queda así:

  •  Martes 25/09: El entreno de calidad haciendo 13 kms a 4:38 de media y 146 ppm. Las buenas sensaciones en ritmos altos van apareciendo también. Insisto en que no quiero descuidar la velocidad y el tiempo más fresco también ayuda.
  • Miércoles 26/09: Gimnasio tren inferior y superior. Las series de siempre, pero ya le voy cogiendo gusto y empiezo a meter más kilos. Siguiendo recomendaciones que he leído para runners hago 4 series de 15 en cada aparato con sólo un minuto de descanso entre ellas. Se hace más ameno pero también más duro.
  • Jueves 27/09: Por la mañana hice la visita al podólogo y me dejó el dedo como un tomate. Me dolía al apoyar el pie y aun así salí a entrenar pensando que al calentar iría bien. Muy equivocado. Tanto que casi acabé cojeando y tuve que acortarlo y dejarlo en 8 kms. Cabezota que es uno.
  • Sábado 29/09: El entreno de la semana, la tirada larga que hice con Paco y que llegó a 31 kms. Ritmo muy bueno de 5:14 y pulsaciones medias de 139. Con eso se dice todo, buenísimas sensaciones aunque bastante cansado sobre todo de articulaciones. El asfalto se deja notar.
  • Domingo 30/09: El rodaje de recuperación de la tirada larga. Me costó más de la cuenta porque las secuelas del día anterior no desaparecieron. Incluso empezó a dolerme "mi amiga la rodilla" por lo que de 13 lo dejé en 10 kms por si acaso. Ritmo de 5.20 y 129 ppm.

En total han sido 62 kms de los que la mitad fueron la tirada larga que me ha dado mucha confianza para lo que viene, pero he terminado con dolores en las piernas que no recordaba de tanto asfalto seguido. La semana que viene empiezo a bajar kms a falta de dos semanas para el Gato y volveré a calzarme las trail. Espero estrenar mis Trabuco.

domingo, 3 de junio de 2012

A lo justo

La recuperación de los 101 está siendo mucho más dura de lo esperado. A nivel muscular no lo ha sido tanto, pero orgánicamente sí me ha costado más, ya que la sensación de cansancio "interior" me ha acompañado estos últimos días. Retomé las vitaminas y creo haber recuperado esas fuerzas. Lo del pie (la lesión y extracción de la uña del dedo gordo) es lo que me está costando más, ya que mientras no se termine de "endurecer" esa piel que ha quedado al descubierto los roces y golpes con las zapatillas al correr entran en el terreno de la molestia/dolor. Según el podólogo es normal, y habrá que esperar que mi cuerpo reconstruya esa parte dañada.

El problema es que hace un par de meses me inscribí a una prueba muy atractiva y novedosa, el "Ultra Trail 7 Playas" que recorre las playas de la provincia de Cádiz de 50 kms. En su momento pensaba que con un mes por delante después de los 101 había tiempo suficiente para recuperarse y hacer esta prueba a la que íbamos bastante gente del club como una especie de convivencia por la playa. No le di mucha importancia ya que no la correría con ninguna pretensión.

Pero claro, el tiempo se echa encima y no sé si llego a tiempo. Empecé a entrenar hace diez días con idea de recuperar el tono físico y las molestias en el dedo me han acompañado en cada salida. Es más, creo que me empecé a fastidiar una parte más blanda de piel en la punta del dedo. He probado tanto las Kayano como las Hurricane y con ambas me oprime la punta del pie. Así que tras cinco salidas machacándome el pie decidí dejar en un segundo plano el entreno para intentar curar el dedo.

Hoy domingo, con algo de mejoría y con poco margen por delante planeé una tirada larga que podría ser para descartar mi participación en la carrera. Si en 20 kms por la playa seguía fastidiado abandonaría. Además quería probar como última opción las Trabuco, algo más holgadas al ser un número más de mi talla, aunque no hay que olvidar que las que usaba cuando me hice "el destrozo".

El resultado de la prueba ha sido que casi no me ha molestado el dedo, ya que apenas siento opresión en la punta, teniendo en cuenta además que no hay bajadas. Han sido 23,5 kms por arena y carril en Los Toruños y Valdelagrana con buenas sensaciones y ritmo tranquilo en torno a 5.30 / 6.00. Las pulsaciones están volviendo también a lo normal, en torno a 140 ppm. Además he coincidido con un compañero del club, Jesule, con el que he hecho los primeros 12 kms con lo que se ha hecho más ameno el camino.

Con Jesule en Valdelagrana

Así que con una semana por delante sigo vivo para las 7 Playas. Haré un par de entrenos tranquilos esta semana y el jueves visitaré al podólogo para que me de su última opinión y algún consejo para no fastidiarme. Si soy "apto" el domingo estaré no tan preparado como otras veces pero sí con la misma ilusión en la línea de salida para hacer otra ultra. Espero llegar a tiempo...

jueves, 24 de mayo de 2012

Los 101: el después.

Ya han pasado bastantes días y las secuelas de los 101 de Ronda, positivas y negativas, todavía perduran. Por el lado bueno sigo en la nube. Esta carrera me ha dejado marcado y conforme más lejos lo veo más satisfecho me encuentro y más consciente soy de lo conseguido. Probablemente haya vivido una de las experiencias más límites en mi vida y eso lo convierte en algo imborrable.

Sudadera y "ladrillo" legionario
Por otro lado, en lo físico, salvo el tema de la uña por lo general muy bien. Muscularmente no tuve demasiados problemas y a los pocos días casi no tenía molestias. Lo que sí he estado arrastrando casi toda la semana ha sido un cansancio general a nivel orgánico. Estaba como aletargado, sin "fuerza interior".

La lesión de la uña sí se me ha alargado más de la cuenta. Cuando el lunes justo después de la carrera me presenté en mi podólogo con el dedo "reventado" me puso cara de asombro y me dijo que cómo me había hecho "eso". Tenía la uña desprendida y un hematoma tremendo en la base del dedo. Opciones: drenar y esperar que esa desdichada uña se caiga sola o drenar y extraerla. Preferí lo primero pero no fue lo mejor. Estuve toda la semana con dolor ya que se me clavaba al andar. Para colmo se me empezó a hinchar el dedo y al final el lunes pasado decidí quitármela. Unos pinchazos de anestesia y fuera. No ha sido para tanto, la verdad.  Ahora lo que tengo son las molestias del roce de esa piel hasta que no se "endurezca" y a su vez nazca de nuevo la uña. Como me dice el podólogo..."¿y qué quieres que te pase después de meterte esos kms en los pies?".

Lo cierto es que hoy ya llevo 10 días sin correr y me subo por las paredes. Aunque sé que me está viniendo bien. Llevaba mucha carga de kms desde octubre que empecé con la preparación de la maratón y casi no he parado. Mi rodilla y piernas en general me lo agradecerán. Pero creo que ya es suficiente y espero que en pocos días (la verdad es que quiero probarme mañana....jeje) retome los entrenos.


Por otro lado también empiezo a sacar conclusiones de la carrera como tal. He querido dejar pasar estos días para analizar las cosas con más frialdad, y dejo algunas notas a tener en cuenta tras la experiencia en la primera participación:
  • Perdimos mucho tiempo en los avituallamientos, sobre todo los primeros. Hay que ir preparados para saltarse un par de ellos al principio. Estamos hablando de casi 30 minutos de esperas en ellos  para rellenar los bidones de agua. He comprobado que el tiempo que perdimos respecto a la previsión hasta Setenil (km 60) fue todo en las paradas.
  • Tengo que solucionar el problema de los pies con las zapatillas. Es de suponer que ese golpeo en la punta debe ser por llevar un número pequeño, pero precisamente llevaba uno de más respecto a las de asfalto. Aumentaré otro más y me las ataré más flojas.
  • Se puede aguantar sin mochila y bastones hasta el avituallamiento del Cuartel, donde hay que aprovechar para abrigarse. Sin muchas comodidades sí creo que sea bueno comer, pero sin hartarse.
  • Hay que entrenar más la distancia, sacrificar ritmos y acostumbrarse a intercalar subidas andando con trotes en llano. Pero también creo que hay que hacer trabajo de fuerza: el gimnasio es imprescindible y alguna carrera de montaña con cierto desnivel creo que es aconsejable. En general, hay que entrenar más.
  • En la carrera se puede arriesgar algo más. Conociendo ya el perfil se pueden llevar ritmos algo más elevados en determinados momentos. No hace falta correr en las subidas. También hay que guardar fuerzas para los últimos 20 kms. Sólo con eso y restringiendo las paradas en los avituallamientos podemos reducir hasta las 14 o 15 horas el tiempo total.
  • Por último, que con el día de calor que sufrimos no sirve casi de nada todo lo anterior. Creo que hicimos lo correcto: beber todo lo que pudimos, parar lo necesario y reservarnos dentro de lo posible. Estoy seguro que esto fue la clave de nuestro éxito. Realmente no llegué con graves problemas de desgaste a nivel muscular ni articular. A excepción del problema de la uña, fue más un cansancio general que una lesión determinada. Es decir, que si volvemos a tener las mismas condiciones climáticas, a rezar...
Queda un año por delante pero ya tengo muchas cosas claras para la próxima edición, y mis compis de aventura también. Ahora toca terminar de recuperarse y afrontar nuevos retos. Ya os cuento...

miércoles, 16 de mayo de 2012

Mi aventura en los 101 kms de Ronda

Tras dejar las mochilas
Viernes 11 de mayo a las 4 de la tarde. Falín y Jose me recogen y partimos hacia Ronda. Antes, paramos en la casa que hemos alquilado en Parauta a 7 kms para dejar el equipaje. Al poco ya estamos en Ronda. Ambientazo por las calles. Después de unas cuantas vueltas y rodeos por "indicaciones erróneas" conseguimos retirar nuestros dorsales y entregar las mochilas. Costó mucho más de lo que pensábamos. ¿Sería una señal de lo que nos esperaba? Lo cierto es que hicimos un buen "entrenamiento previo" yendo de aquí para allá con nuestras mochilas. Después un paseo por los stands de los patrocinadores y un helado. Por la noche preferimos cenar en nuestro centro de operaciones en Parauta en lugar de en la tradicional "cena de la pasta legionaria". Más que nada por estar tranquilos y comer exactamente lo que traíamos: pasta, pasta y más pasta, algo de fruta y yogur de fibras. A estas alturas tengo cara de spaguetti...juro que en 1 semana no pruebo ni un macarrón.

Nuestra "cena de la pasta"

Sábado 12 de mayo a las 7 de la mañana. Los nervios actúan de despertador y tras un buen desayuno con más hidratos nos preparamos y partimos hacia Ronda a las 9 de la mañana. Tenemos suerte aparcando y dejamos el coche cerca de la meta. Sabemos que no habrá muchas fuerzas "dentro de unas horas". En el camino hacia la salida nos encontramos con gente del Maratón Jerez y llegamos junto a ellos hasta la entrada del campo de fútbol, lugar de salida de los 101. Por el camino Carmen nos da algunos consejos después de haber participado en 7 ediciones. Casi na. Prevé un día duro con el calor y nos recomienda mucha calma por nuestra inexperiencia. Viendo su cara de preocupación tomo conciencia que no será un día fácil.

Antes de salir
Entrada al campo con mucha emoción. Primer sello al pasaporte legionario, documento imprescindible en toda la carrera como medio de acreditación para sellar en los puntos de control. Algunos estiramientos y a esperar. Bebemos agua mientras. Después de salir las bicis y duatletas nos colocamos en buen sitio. La idea es no quedar taponados con los que hacen el recorrido andando. El speaker se encarga de animar y dar trascendencia al momento Después toma la palabra el general jefe de la legión. Nos arenga y felicita, nos da fuerzas y nos pone como ejemplo "de lo que necesita España, gente luchadora y con ganas". Después los vivas reglamentarios. Todo muy militar, y aunque no soy nada facha, reconozco que me dejo llevar por el ambiente y grito emocionado los vivas. Con todo el mundo extasiado se da el cañonazo de salida a las 11 en punto. Gritos de guerra y de ilusión. Aplausos y choques de manos. Nos deseamos suerte unos a otros. Los vellos de punta.

Primeros kilómetros. Menos embotellamiento de lo previsto que mejora nuestros ritmos medios planeados. Muchas bromas y risas. Yo no quiero ni reírme para no malgastar fuerzas. Reconozco que al principio voy algo tenso por la situación. El calor es asfixiante y comentario de todos. Salida de Ronda y empezamos a carrilear. Contenemos mucho el ritmo sin pasar de 6' en llano y andamos en las subidas. Junto a eso, promesa de beber hasta acabar nuestros bidones antes de cada avituallamiento. Hay que luchar contra la deshidratación. Lo cumplimos a rajatabla. El problema ahora es que todo el mundo se para a reponer agua y en los 3 primeros avituallamientos perdemos mucho tiempo, pero no podemos quedarnos sin líquido. Aguantamos pacientemente las colas.

Llegada a Navetas, km 25. Tomamos un sandwich y un donut más algo de fruta. El calor es tremendo. Jose empieza a quejarse de la rodilla. Preocupación silenciosa de Falín y mía. Los ritmos siguen siendo los previstos pero seguimos perdiendo tiempo en los avituallamientos.

A partir del 35 comienza la subida de Arriate al Cortijo del Polear. Tres y media de la tarde. Momento crucial. Jose prefiere quedarse atrás, la rodilla le está afectando al resto del cuerpo y tiene las pulsaciones por las nubes. No queremos presionarle y le dejamos. Avisa que quizás abandone. Queda mucho y es para pensarlo. La cuesta es terrorífica, no solo por la pendiente sino por el bochorno. No corre nada de aire. La gente empieza a echarse a los lados. Unos sólo descansan buscando algo de sombra, otros se retuercen con calambres, alguno vomita con signos de golpe de calor. Tremendo. Conforme más subimos más escenas de este tipo. Falín y yo bastante bien, aunque noto que mis pulsaciones, mi punto fuerte, van un poco altas. Nos tomamos un buen descanso esperando a Jose en el avituallamiento. Llega muy cansado pero dice que está recuperándose. Nos tomamos un ibuprofeno todos. Falín y yo seguimos adelante dejándolo a su ritmo. 

En el Cortijo del Polear

Hasta el 60, en Setenil, los mejores momentos. Cumplimos a la perfección los ritmos previstos y corremos en muchos tramos, teniendo que echar el freno muchas veces. Sin embargo llevo aguantando casi desde el 40 un dolor en la punta del pie al chocar con la punta de la zapatilla. Cada vez se acentúa más, sobre todo en las bajadas, pero es "soportable". El calor sigue arreciando, y muchos vecinos nos echan agua con las mangueras al paso por sus casas. También un coche de bomberos hace lo propio. Menos mal. Buen rato con Falín de charla contándonos historias. Eso es lo bueno de tener "todo el tiempo del mundo". Llegada a Setenil con un ambientazo. La gente por todas las calles nos jalea a nuestro paso y aplaude. Damos las gracias y saludamos con emoción. Más momentos para no olvidar. En el avituallamiento del polideportivo hay más comida y nos atiborramos. Sandwiches de salchichón, fruta, chocolate y coca-cola. Después nos cambiamos de ropa para ataviarnos con la de nuestro club, el DBM. Estiramos un poco antes de partir y en ese momento llega Jose. Increíble. Dice que está recuperado. Ha sido un milagro. Lo dejamos para que coma y se cambie. Ya nos pillará, seguro.

Comiendo en Setenil

Tras ese parón vienen un par de subidas. La primera se nos hace dura. Falín comienza a tener problemas musculares y el dolor de mi pie ya es preocupante. A pesar de ello seguimos pero bajamos el ritmo. Corremos a intervalos. Nos cuesta volver a hacerlo. El calor continua. Entramos una parte preciosa de bosque con un riachuelo donde nos alcanza Jose. Nos da un subidón. Tenía esperanzas de que esto ocurriera pero sigo pensando que fue milagroso. Vaya pundonor.

De nuevo juntos

Después llega la otra cuesta, la de Chinchilla, y nos hace aplacar nuestros ánimos. Falín saca los bastones porque cada vez está más cargado. Después una bajada bastante fuerte. No sé qué es peor. Corro con los dedos de los pies encogidos. El dolor ya es insoportable. Cada vez apoyo más los talones intentando evitar las punzadas en el dedo. Ahora es Jose el que mejor va. A poco del Cuartel nos espera Antonio Mariscal, que se ha pegado la paliza de llegar hasta allí para acompañarnos un par de kms al trote y hacernos unas fotos. Todo un detalle que nos da mucha fuerza.

Cena en el Cuartel
Llegada al Cuartel, km 77, 11 de la noche. Comida caliente y el otro punto de recogida de mochilas. Había leído que lo llaman el avituallamiento trampa porque la gente se acomoda y unido al cambio de temperatura causa muchos desmayos y abandonos. La idea era no sentarse y salir pitando, pero vemos el menú y no nos resistimos. No estamos tan mal como para temer lo peor. Nos ponemos como el "Quico": caldo caliente, arroz frito, filetes empanados, perrito caliente, coca-cola y dulce de chocolate. Cambio de zapatillas. Me pongo las Saucony que dejé en la mochila para emergencias. Ésta lo era, pero también era tarde. El daño en el dedo era tan gordo como éste y casi no noto mejoría. Mientras, un corredor cae desplomado del banco en el que estaba sentado comiendo. Las asistencias acuden a auxiliarlo. Creo que no es el primero por la forma en que los avisan. Al poco otro se tira al suelo con síntomas de mareo. Más vale salir de allí antes de que nos contagien...11 y media. Salimos animados. Supongo que por ver que seguimos sanos y salvos. Estoy con fuerzas. Hablo con mi mujer por teléfono y me vengo más arriba. Empezamos a correr. Empiezo a creer que lo tenemos.

Gran error. Viene lo peor, y aunque sabíamos del perfil no imaginábamos su dureza. Otro momento crucial: la subida a la Ermita. La vista de la gente ascendiendo a los lejos con los frontales y las luces rojas intermitentes que nos han dado brillando en medio de la oscuridad es mágica. También terrorífica...están muy arriba. Se me hace muy larga. Durísima. Interminable. Casi 5 kms a ritmos por encima de los 10'. Para mí es una estocada de muerte. Falín también está jodido. Jose aguanta el tío. Termina la ascensión y viene una bajada de vértigo. Veo las estrellas. Las de verdad y otras interiores en forma de puñaladas en los pies. Casi no puedo andar. Ni hablar de correr. ya abajo reponemos en el avituallamiento y nos animamos unos a otros. Hemos superado uno de los peores momentos.

Comienza un tramo más llano sobre asfalto. Los dolores musculares mitigan el del pie, que empieza a adormecerse. Creo que se ha cansado antes que yo. Estiro un poco y consigo trotar. En el 90 viene otro repecho que me machaca. Falín se enfada con el mundo y con coraje tira para delante, como queriendo acabar antes con el sufrimiento. Jose y yo nos quedamos. Yo porque no puedo más y Jose supongo que por hacerme compañía, porque sé que podía ir más rápido. Gracias amigo.

Quedan 6 kms. Ya se ve Ronda, pero está muuuuy arriba. La noche es preciosa. Me pongo el cortavientos porque refresca algo. Estamos en zona boscosa. No me quedan muchos pensamientos positivos, los he agotado casi todos. Sé que lo tenemos pero cada km se hace eterno.El ritmo es ahora de 12'/km. Hace tiempo que no corremos, y menos mal que llevamos los bastones. Alguna frase suelta con Jose para animarnos, pero no se le puede llamar conversación. Estamos tiesos.

Llegamos a la conocida como "cuesta del cachondeo". Ni siquiera quiero bromear con el nombrecito. Nos pone firmes. 2 kms de  empedrado con mucha pendiente para rematarnos, pero ahí estamos. Empezamos a ver las luces del pueblo. Esto no se acaba. En lugar de pies creo que llevo dos bolsas de basura atadas al tobillo. Pero todo llega, y por fin llegamos a una curva donde comienza el asfalto y un policía local nos indica que sigamos hacia la izquierda, dirección centro de Ronda. La civilización.

Alargamos el paso y nos preguntamos si seremos capaces de correr. Anda que no. A menos de 1 km de la meta la mente ha terminado de doblegar al cuerpo y empezamos a trotar. Estamos que nos salimos. Reimos.   Un señor que nos ve pasar nos dice "vaya cojones tenéis!". Me emociono y le doy las gracias. Grupos de gente que esperan a familiares también nos animan. Llegamos a la recta de meta y entramos abrazados por el arco. Un legionario nos sella el pasaporte por última vez comprobando que están todos los controles. El tío se lo piensa  y todo... Otro nos pone la medalla, que llaman "el ladrillo", y nos da la enhorabuena. Falín ha llegado un poco antes. Nos felicitamos emocionados.

Con el ladrillo al cuello...nuestra cara lo dice todo

Intento desahogarme pero no puedo. Estoy vacío. No puedo reir, llorar, casi ni hablar. Es como si la mente dijera hasta aquí hemos llegado, y me abandona dejándome exhausto. Miro a mi alrededor y todos están igual. Mucho silencio y manos en la cabeza. Así varios minutos. Recogemos nuestra sudadera oficial y nos sentamos los tres un rato. No tanto por descansar sino porque casi no podemos andar. Nos tomamos una cerveza pero casi ni entra. Jose consigue un cigarro y me pego el lujo (y la locura) de pegarle un par de caladas. Llevaba un par de años sin probarlo después de dejarlo hace ya más de seis. Después retiramos las mochilas y felicitamos a los legionarios por la excelente organización. Casi arrastrando llegamos al coche y después medio dormidos a la casa. Estoy sin ganas de nada y no puedo pensar, pero estoy orgulloso de ser cientounero. Dañado en el pie pero nada grave que no se cure con reposo y betadine junto a la pérdida de la uña, y también ilusionado con volver en 2013 con la experiencia suficiente. Ahora toca sacar conclusiones, pero eso será más adelante...

lunes, 14 de mayo de 2012

El reto de correr...Los 101 kms de Ronda

Ha sido mi primer ultra maratón, y aunque estoy intentando buscar la forma de describir la experiencia no lo consigo. Ha sido algo increíble, una mezcla de sensaciones al límite, casi todas buenas, algunas malas, pero hacen que para mí esto sea algo que nunca olvide.


Las horas pasadas junto a mis amigos, más unidos que nunca, el sacrificio, el afán de superación, de luchar contra tu propio cuerpo, contra el dolor, y seguir adelante hasta terminar hacen de esta experiencia algo épico. Había entrenado mucho, estaba muy mentalizado y preparado para lo que pudiera pasar, pero reconozco que esto me ha superado. No podía imaginar la trascendencia de una prueba de esta envergadura que la climatología se encargó de endurecer aun más.

Para colmo, estuve arrastrando fuertes dolores en el dedo gordo del pie izquierdo que iba golpeando la punta de la zapatilla, a pesar de haberme comprado unas Trabuco con un número más para evitarlo. Llegó un momento en que el dolor era casi insoportable, sobre todo en las bajadas, y sólo se mitigó cuando el pie se "adormeció" y el resto del cuerpo comenzó a mostrar otro tipo de dolores musculares. A esas alturas era mejor preguntarse por algo que no te doliera. Lo cierto es que cuando me quité el calcetín tras la carrera me asusté y comprobé que el dolor estaba justificado. Para los curiosos y amantes del gore podéis verlo en este enlace.

He visto escenas de emocionantes a dantescas, pero todas ellas conforman esta prueba y la convierten en algo mítico. Después de haberla experimentado sólo puedo decir que me quito el sombrero ante todo aquel que diga que es cientounero. También por los que lo han intentado, porque sólo por ello merecen el reconocimiento.



Como nos dijo un legionario al terminar: "habéis escogido un mal año para hacer la prueba por primera vez". Y es cierto, pero por eso mismo estoy más orgulloso de lo conseguido. Nuestra inexperiencia también la pagamos, y aunque intentamos protegernos durante las horas de calor el final se hizo durísimo. Desconocíamos el perfil y esos últimos 20 kms se hicieron muy muy largos.


Pero lo conseguimos, y aunque sea casi lo de menos terminé en 16 horas y 45 minutos, tiempo muy por encima de lo planeado, que no era un objetivo sino más bien una referencia. En realidad casi la cumplimos, porque comparando con los resultados del año pasado estos se han incrementado en una hora, resultado del calor asfixiante que pasamos hasta casi el anochecer. Mi puesto el 605 de los 1.877 llegados, con 823 abandonos.


Como siempre no quiero olvidarme de agradeceros a todos vuestro apoyo y seguimiento. Los que estáis cerca, los que me llamasteis por teléfono y los que me tuvieron en la cabeza en algún momento. No dejo de sorprenderme de lo afortunado que soy.

Sigo intentando aclarar mis pensamientos y ordenar todo lo vivido en esas horas para hacer una crónica lo menos pesada que pueda, además de esperar a que el podólogo me diga el alcance "de lo del pie" para contar con algo más de detalle este gran reto vivido. Mientras, sigo en una "supernube" mirando de reojo la próxima edición...y es que esto engancha.